Golden Globes 2026: estatuillas, glamour y discursos bajo los reflectores

Steven Spielberg y Ariana Grande

La temporada de premios quedó oficialmente inaugurada el pasado 11 de enero con la celebración de la 83a edición de los Golden Globes, una de las citas más influyentes del calendario cinematográfico y televisivo. Como es tradición, la gala no solo anticipó el rumbo de los próximos galardones del año, sino que también funcionó como un termómetro del estado actual de la industria, sus obsesiones narrativas, sus figuras consagradas y las nuevas voces que comienzan a definir el futuro del entretenimiento.

La gran triunfadora de la noche fue Una batalla tras otra, el más reciente drama de Paul Thomas Anderson que, desde su estreno en septiembre, había sido señalado como uno de los títulos imprescindibles de la temporada. La cinta —cen- trada en el viaje íntimo de Bob, un padre que busca desesperadamente a su hija desaparecida, interpretado por Leonardo DiCaprio— se alzó con los premios a Mejor Película (Musical o Comedia), Mejor Dirección, Mejor Guión y Mejor Actriz de Reparto, reconocimiento que recayó en Teyana Taylor por su inquietante inter- pretación de Perfidia. La única nota inesperada fue la ausencia de DiCaprio entre los ganadores de actuación, una omisión que no pasó desapercibida.

El galardón al Mejor Actor en una película musical o de comedia fue finalmente para Timothée Chalamet, quien obtuvo su primer Golden Globe tras cuatro nominaciones previas gracias a su papel protagónico en Marty Supreme. El momento fue especialmente comentado cuando el actor aprovechó su discurso para agradecer públicamente a su pareja, Kylie Jenner, con quien mantiene una relación desde hace tres años.

El gesto fue ampliamente celebrado en redes sociales, sobre todo considerando las críticas que la empresaria suele recibir por su distancia con el mundo cinematográfico. En la alfombra roja, Jenner brilló con un vestido dorado de lentejuelas diseñado a medida por Ashi Studio, mientras que Chalamet optó por un sobrio traje sastre negro, fiel a su estética depurada.

En el terreno del drama, Hamnet, una de las producciones más anticipadas del próximo año, confirmó su estatus al llevarse el premio a Mejor Película – Drama. La adaptación de la novela homónima de Maggie O’Farrell también consagró a Jessie Buckley como Mejor Actriz en un filme dramático por su sensible retrato de Agnes Shakespeare. El premio a Mejor Actor en la misma categoría fue para Wagner Moura, por su trabajo en The Secret Agent, producción brasileña que además fue distinguida como Mejor Película de Habla No inglesa. Buckley, por su parte, se convirtió también en referente de estilo de la noche con un etéreo vestido celeste de Dior.

Uno de los momentos más emotivos llegó de la mano de Owen Cooper, quien, con tan solo dieciséis años, se convirtió en el ganador más joven de la gala gracias a su actuación en la miniserie británica Adolescence, fenómeno global de Netflix. Durante su discurso, el actor cerró con la frase: «Bring on 2026, you’ll never walk alone» dedicada a su equipo de fútbol natal, el Liverpool Football Club, provocando una ovación generalizada. Sus compañeros de reparto, Stephen Graham y Erin Doherty, también fueron reconocidos, y la producción se llevó el premio a Mejor Serie Limitada de Televisión.

Tras años de reconocimiento popular sin estatuillas, Rhea Seehorn vivió finalmente su noche de consagración al ganar como Mejor Actriz en una serie de televisión – Drama por su papel en Pluribus, la nueva propuesta distópica de Apple TV creada por Vince Gilligan. La actriz, recordada por su icónico rol en Better Call Saul, deslumbró además en la alfombra roja con un vestido metalizado de Louis Vuitton y joyas de Mikimoto.

En la misma categoría televisiva, The Pitt, el intenso drama médico ambientado en una sala de urgencias, fue elegido Mejor Serie de Televisión – Drama, mientras que su protagonista, Noah Wyle, recibió el premio a Mejor Actor. Wyle asistió acompañado de su pareja, Sara Wells, apostando por un traje marrón de solapas cruzadas que contrastaba elegantemente con el vestido strapless azul marino de ella.

La comedia también tuvo su espacio protagónico con The Studio, la serie más premiada del rubro, que se impuso como Mejor Serie de Televisión – Musical o Comedia frente a pesos pesados como Abbott Elementary y The Bear. Seth Rogen fue reconocido como Mejor Actor por su rol principal, destacando además su participación creativa en el proyecto. El premio femenino fue para Jean Smart, quien volvió a triunfar por Hacks, luciendo un vestido blanco fluido de inspiración clásica que evocaba las siluetas griegas.

La gala inauguró también una nueva categoría, Mejor Podcast, cuyo primer reconocimiento fue para Amy Poehler por Good Hang, un programa que ha sabido consolidarse gracias a su humor y a una lista de invitados de alto perfil, entre ellos Tina Fey, Dakota Johnson, Andy Samberg y Ariana Grande.

En animación, el fenómeno musical KPop Demon Hunters se llevó tanto el premio a Mejor Película de Animación como el de Mejor Canción Original, gracias al tema Golden, omnipresente en redes durante los últimos meses de 2025. En contraste, Sinners, el ambicioso drama histórico protagonizado por Michael B. Jordan en un doble papel, obtuvo únicamente los reconocimientos a Mejor Banda Sonora y Logro Cinematográfico y de Taquilla, pese a partir como una de las grandes favoritas.

La alfombra roja fue, como siempre, un espectáculo en sí mismo. Emma Stone deslumbró con un conjunto amarillo de Louis Vuitton, compues- to por piezas de distintas texturas que aportaban dinamismo y sofisticación al look, reafirmando su estatus como una de las musas predilectas de la maison francesa. Selena Gómez apostó por la ele- gancia clásica con un vestido blanco y negro de Chanel, acompañada de su esposo, Benny Blanco, quien optó por un estilismo sobrio que equilibraba a la perfección el refinamiento del conjunto.

Por su parte, Jennifer Lawrence se inclinó por una estética más etérea y sensual, luciendo un vestido transparente de Givenchy con encajes florales, complementado por una delicada gargantilla plateada y su característica melena dorada llevada suelta. Jacob Elordi capturó todas las mira- das con un traje negro de Bottega Veneta y lentes de sol, proyectando una presencia magnética que contrastaba notablemente con su caracterización en el filme Frankenstein.

Ariana Grande fue una de las figuras más comentadas de la noche con un llamativo vestido negro de Vivienne Westwood, una elección estilística audaz que se alejaba radicalmente de la estética que había adoptado durante la promoción de Wicked, consolidando una nueva faceta de su imagen pública.

Más allá del glamour, la noche estuvo atravesada por un fuerte contenido político. Figuras como Mark Ruffalo aprovecharon el escenario para manifestar su desacuerdo con las políticas migratorias impulsadas por la administración estadounidense, mientras que la presentadora Nikki Glaser incorporó referencias incómodas y sátiras políticas en su monólogo, aludiendo a los archivos de Epstein, la venta de Warner Bros. y la vida sentimental de Leonardo DiCaprio, generando un clima de tensión perceptible entre los asistentes.

Aun así, la 83a edición de los Golden Globes se consolidó como una gala memorable: una celebración del arte, el talento y la influencia cultural de una industria que, entre luces y sombras, continúa marcando el pulso del panorama cinematográfico y televisivo contemporáneo.

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Fotos: cortesía de los Golden Globes® (www.goldenglobes.com)

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