El Museo de Arte Lowe presenta una mirada renovada a 200 años de arte afrocubano

El Museo de Arte Lowe, ubicado en el campus de la Universidad de Miami, presenta dos exposiciones simultáneas que revisan la historia del arte afrocubano desde una perspectiva más amplia, inclusiva y reveladora. A través de más de 100 obras creadas entre 1822 y 2022, ambas muestras reúnen a 58 artistas y exploran la profunda influencia africana en la construcción de la identidad cultural y visual de Cuba.

Las exposiciones, disponibles hasta el 12 de septiembre, proponen una lectura distinta de dos siglos de creación artística. Por un lado, recuperan las voces de artistas afrodescendientes que fueron marginados o excluidos de los relatos tradicionales. Por otro, examinan el afrocubanismo como un movimiento que transformó la manera en que Cuba comenzó a representarse a sí misma durante el siglo XX.

Una historia del arte cubano contada desde otras voces

La primera exposición, El Pasado Mío/My Own Past: Contribuciones de afrodescendientes al arte cubano, llega a Miami después de su presentación inicial en la Universidad de Harvard. Organizada por el Instituto de Investigaciones Afrolatinoamericanas de esa institución, la muestra busca reparar importantes omisiones dentro de la historia del arte cubano.

Su versión en el Lowe ha sido ampliada con obras procedentes de colecciones de Miami, duplicando la cantidad de piezas históricas creadas antes de 1959. La exposición reúne más de 81 obras de 44 artistas cubanos de ascendencia africana y abarca disciplinas como pintura, escultura, fotografía, video, técnicas mixtas y obras sobre papel.

Entre los creadores representados se encuentran figuras ampliamente reconocidas como Wifredo Lam, Agustín Cárdenas, Juan Roberto Diago, María Magdalena Campos-Pons y Manuel Mendive. La muestra también incorpora a artistas menos conocidos o prácticamente ausentes de la narrativa oficial, entre ellos Pastor Argudín, María Ariza, Antonio Argudín Chon y Tony Ximenez.

Uno de sus aspectos más significativos es la presencia de once mujeres artistas cuyas obras se exhiben juntas por primera vez. Esta decisión curatorial subraya cómo las mujeres, y especialmente las mujeres afrodescendientes, también fueron relegadas durante décadas del canon artístico cubano.

De acuerdo con la Dra. Jill Deupi, directora ejecutiva y curadora principal Beaux Arts del Museo de Arte Lowe, la exposición reivindica a creadores que fueron pasados por alto, olvidados o excluidos del registro histórico, colocándolos en conversación con artistas contemporáneos y figuras fundamentales de la vanguardia cubana.

Afrocubanismo: arte, identidad y contradicciones

La segunda muestra, Afrocubanismo: Selecciones de la colección de Ramón y Nercys Cernuda, funciona como una exposición complementaria y presenta 27 obras de 14 artistas cubanos. Curada también por el Dr. Alejandro de la Fuente, examina las complejas fuerzas sociales y culturales que dieron forma al arte cubano durante el siglo XX.

El afrocubanismo surgió durante la década de 1930 y alcanzó su mayor auge en los años cuarenta, extendiéndose por las artes visuales, la literatura y la música. El movimiento incorporó símbolos, tradiciones religiosas, ritmos y referencias africanas en un momento en que estas manifestaciones todavía eran denigradas por amplios sectores de la sociedad cubana.

Mario Carreño Pastoral (Pastoral), 1946 oil on canvas, 29 3/4 x 35 3/4 inches

Muchos de los artistas asociados con esta corriente habían viajado a París en la década de 1920, donde entraron en contacto con el interés europeo por el arte tradicional del África subsahariana. Esa influencia produjo obras de enorme belleza, pero también abrió debates sobre apropiación, representación y comprensión cultural.

La exposición no evita esas contradicciones. Algunas obras pueden interpretarse como aproximaciones superficiales o caricaturescas a la cultura afrocubana, mientras que otras representan un intento genuino de imaginar una nación construida desde sus múltiples raíces. En conjunto, el movimiento ayudó a establecer una idea fundamental: no es posible comprender a Cuba sin reconocer su herencia africana.

Oscar García Rivera Comparsa (Carnival Dance), ca 1940 oil on canvas, 40 x 58 inches

El Dr. de la Fuente destaca que estos artistas propusieron una visión más inclusiva del país, en la que distintas comunidades y pasados podían coexistir como parte de una identidad nacional compartida. Esa propuesta adquiría una relevancia particular durante la década de 1930, en medio del auge internacional de ideologías raciales y excluyentes.

Wifredo Lam y el diálogo entre ambas exposiciones

Las dos muestras exhiben un total de nueve pinturas de Wifredo Lam, incluyendo piezas poco vistas realizadas durante las primeras etapas de su carrera, en 1926, 1931 y 1937. Su presencia funciona como un puente entre ambas exposiciones y permite observar la evolución de uno de los artistas cubanos más influyentes del siglo XX.

Mientras El Pasado Mío lo sitúa dentro de una genealogía de artistas afrodescendientes, Afrocubanismo lo presenta en conversación con creadores que, desde distintas posiciones sociales y culturales, incorporaron elementos africanos en sus representaciones de Cuba.

La selección procedente de la colección de Ramón y Nercys Cernuda también pone de relieve la importancia de Miami como centro internacional para el estudio, la conservación y la difusión del arte cubano. A lo largo de varias décadas, esta colección ha contribuido a llevar la obra de artistas de la isla a instituciones museísticas y círculos académicos de todo el mundo.

Una exposición especialmente significativa para Miami

La llegada de estas muestras al sur de Florida resulta particularmente relevante por la relación histórica y emocional de Miami con Cuba. La ciudad alberga una de las comunidades cubanas más importantes fuera de la isla, además de coleccionistas, investigadores, artistas y familias que han contribuido a preservar su patrimonio cultural.

Para el Dr. Alejandro de la Fuente, director del Instituto de Investigaciones Afrolatinoamericanas de Harvard y curador invitado de ambas exposiciones, era esencial que El Pasado Mío se presentara en Miami y específicamente en el Museo de Arte Lowe.

Las exposiciones no solo invitan a contemplar obras extraordinarias, sino también a cuestionar quiénes han sido incluidos en la historia, quiénes quedaron fuera y de qué manera los museos pueden contribuir a reparar esas ausencias.

Información para visitantes

El Pasado Mío/My Own Past: Contribuciones de afrodescendientes al arte cubano y Afrocubanismo: Selecciones de la colección de Ramón y Nercys Cernuda estarán abiertas al público hasta el 12 de septiembre en el Museo de Arte Lowe.

El museo está ubicado en el campus de la Universidad de Miami, en el 1301 Stanford Drive, y abre de miércoles a sábado, de 10:00 a. m. a 4:00 p. m. La entrada general es gratuita.

Cabeza de Elegguá, por Roberto Diago Querol (1949). Gouache sobre tablero. Colección Privada

Fotos: Cortesía del Museo

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