
Si bien no existe un paralelismo color-música en la obra de John Sargent Singer, él amaba esa disciplina, profesando una preferencia por la música de Richard Wagner lo cual impactaba su estética como pintor
La obra de John Sargent Singer –nacido en Florencia, Italia en 1856, de padres norteamericanos–, nos brinda un regodeo sensorial y elegante manera de desplegar los rincones más recónditos de sus sujetos con sutil profundidad, lo cual nos permite acercarnos a ellos de forma más íntima. Esto resulta evidente tanto en el reconocido retrato titulado Madame X (1883-1884) –parte de la colección del Museo Metropolitano de New York (MET, por sus siglas en inglés)– como en el de Ellen Terry como Lady Macbeth (1889). La exhibición en el museo Tate Britain de Londres, que fue montada en colaboración con el Museo de Bellas Artes de Boston, explora un aspecto menos conocido del pintor norteamericano: su rol relacionado a la moda vis a vis sus modelos.



La muestra Moldeado por Sargent, inaugurada en Boston el otoño pasado, actualmente puede visitarse en el Tate hasta el 7 de julio, bajo el título Sargent y la moda. En ambas ocasiones la premisa que los comisarios proponen es presentar a Sargent desde una nueva óptica, no solo como un maestro retratista sino uno que tenía muy presente el papel que la moda jugaba para relatar los paisajes humanos de las figuras que él pintaba. Aunque contaba con la colaboración de sus modelos, él gustaba editar sus atuendos según lo que quería proyectar. Hacia ese fin seleccionaba o manipulaba libremente lo que sus modelos vestían. Reconocido por su habilidad para hacer vibrar cada retrato con vida, él veía la moda como una poderosa herramienta mediante la cual comunicaba la individualidad de cada uno.



Complementada por una docena de objetos: vestidos, capas, sombreros, etc., la exhibición incluye 60 obras procedentes de diversas instituciones museísticas, algunas pertenecientes a colecciones privadas y otras que forman parte de la colección permanente del Tate. Varias como el retrato de Lady Sassoon son poco vistas y otras como Madame X, harto conocidas. Esta última causó un escándalo cuando Sargent la sometió como su participación al Salón de París en 1884. No obstante la austera ejecución con influencias de Diego Velázquez y Tiziano, el tratamiento modernista provocó el rechazo de algunos críticos quienes se centraron en la piel de alabastro, cintura de avispa y atrevido escote –además que en la versión que se vio en el Salón, la modelo aparecía con uno de los tirantes caídos–, pero en realidad era la percepción de la carga erótica que les perturbó, por lo que le acusaron de indecoroso porque la modelo estaba “insuficientemente vestida”. Menos mal que el Salón perdió fuerza en el mundo de las artes francesas. Tras el escándalo Sargent pintó el tirante en su lugar. Ambas versiones aparecen en la exhibición: la pintura con tirante pertenece a colección del MET, y el “Estudio de la Sra. Gautreau”, con el tirante caído, a la colección del Tate.
No obstante que Sargent conocía a los pintores modernistas parisinos y estaba al tanto de la guerra rampante entre el Salón de París y los Impresionistas, a quienes los conservadores en el Salón rechazaban, Sargent y su amiga, Virginie Amélie Gautreau –la bella y misteriosa modelo de Madame X–, no calcularon el impacto social que les esperaba resultante de la crítica mordaz emitida por el Salón. A consecuencia, Sargent dejó de recibir comisiones para retratos, y para salvar su carrera en 1886 regresó a Londres, y más tarde viajó a Estados Unidos. En 1916 el MET adquirió la obra original que además de ser la obra más conocida del pintor también ha inspirado dos novelas históricas.




No obstante la controversia generada por la pintura Madame X –retocada con el tirante–, Sargent afirmó que era: “lo mejor que he hecho”
Muchos de los retratos reflejan el mundo en el que Sargent vivía, habitado por la nobleza y elité social. Varias pinturas incluyen documentación, con fotos y otros objetos pertinentes, tales como apuntes y dibujos de las sesiones. Sargent exploraba el hacer desaparecer los géneros o exagerar características mediante el uso de atuendos. Evidente en el retrato predominantemente rojo, titulado Dr Pozzi en casa, (1881) donde su modelo, el destacado ginecólogo Samuel-Jean Pozzi –quien se rumoreaba fue el amante de Gautreau– aparece vestido con una extravagante bata de casa roja y zapatillas turcas. Para explorar las posibilidades más excéntricas en cuanto a las vestimentas, Sargent contrataba actores y cantantes quienes escenificaban lo que él buscaba. El retrato de la bailaora española Carmen Dauset Moreno, a quien vemos en el óleo titulado La Carmencita (1890), es el resultado de una de esas colaboraciones. El traje de satén amarillo que viste está incluido en la exhibición.
Tanto en Londres como en Estados Unidos, Sargent se estableció como uno de los principales retratistas del momento. Hacia el final de su vida dejó de aceptar comisiones y se dedicó a pintar acuarelas de sus seres cercanos y paisajes. Falleció en Londres en 1925.
Sargent and Fashion
Museo Tate Britain
Millbank
Londres SW1P 4RG
Lunes – Domingo 10:00 a.m. – 6:00 p.m.
Para más información vistar este sitio web. Se recomienda hacer reservaciones por adelantado
Fotos cortesía del Museo Tate Britain


