Hablando de Libros: Julia Navarro mujer de convicciones firmes en acción 

Si te dejas llevar por las apariencias, Julia Navarro puede confundir comunicando una cierta fragilidad. Nada más lejos de la realidad. Es una persona de convicciones firmes que expresa sin titubeos con tono suave y amable.

Conversamos con ella en la Feria del Libro de Miami en MDC (Miami-Dade College), donde presentó su novela De ningún lugar en el contexto del lanzamiento de la versión en inglés: From Nowhere. Fue una charla amena y demasiado breve porque además de ser inteligente y sensible, la reconocida autora es sencilla, amable y accesible.

La novela narra la historia de Abir Nasr y Jacob Baudin, dos hombres en el Oriente Medio torturados por los recuerdos del evento disparador de esta trama, hecho que les lleva a tomar decisiones y participar en actividades de carácter violento.

Después de cuatro décadas ejerciendo el periodismo “de primera línea”, inmersa en el meollo de la acción y autora de cinco libros de análisis político, en 2004 publicó La hermandad de la santa sábana. Desde entonces ha gozado de un sólido apoyo entre los lectores y vendido en exceso de un millón de libros. No se pueden desempeñar con excelencia dos profesiones que exigen entrega total. Aunque aún a veces echa de menos ejercer el periodismo, los primeros dos años le fueron muy difíciles. Pero llegaron otras novelas —ocho en total—, con las cuales ha explorado preocupaciones e inquietudes sociales y espirituales desde otra perspectiva. Ejercer el periodismo la equipó con valiosas herramientas investigativas y le propició conocer situaciones qué ha incorporado al escribir ficción.

Comentó sonriente que tiene una libreta de apuntes donde guarda ideas de posibles narraciones en caso de que un día “me enfrente al síndrome de la página en blanco”. La libreta está llena de ideas, y hasta el momento la página en blanco no ha aparecido. 

La charla con Julia Navarro durante la feria del libro nos permitió conocer más a fondo su manera de utilizar recursos que tiene como escritora para intentar ayudar a las mujeres y niñas oprimidas

Según esta vegetariana que camina a diario y practica el yoga desde hace años, “somos lo que leemos, o al menos yo soy el resultado de mis lecturas, soy una lectora compulsiva”, a quien le “apasionan los escritores rusos de finales del XIX y principios del XX: Tolstói, Dostoievski, Gógol, Anna Ajmátova”, entre otros.

Es madrileña por excelencia porque: “Madrid es mi ciudad y toda ella la siento como mi casa. Creo que me resultaría difícil vivir en otro lugar. Madrid es una ciudad abierta donde nadie es extranjero, donde no se pregunta a nadie de dónde viene. Se es madrileño desde el primer instante que se llega a Madrid. Me encanta pasear por el Parque del Retiro. Me divierte caminar sin rumbo por las calles del Madrid de los Austrias. Y desde luego los museos. La oferta museística en Madrid es espectacular. ¡Tenemos El Prado! ¿Se puede pedir más?”

¿Qué le irrita a esta mujer eminentemente optimista? “Me irrita la mentira, me irrita la desigualdad, me irrita la insolidaridad, me irrita no tener más tiempo por delante para seguir batallando por intentar que no haya ninguna niña que se le niegue el acceso a la escuela”.

¿Qué le hace feliz? “Soy feliz siempre entre las personas que quiero y me quieren. Me hace feliz leer, escuchar música, contemplar un cuadro, mirar hacia la infinitud del mar”. Julia necesita saber que: “las personas que quiero están cerca aunque estén lejos”.

Feminista a ultranza hace todo lo que puede a favor de las mujeres y niñas oprimidas. Aquellas qué arriesgan la vida para ir a la escuela o emitir el voto, las atrapadas en situaciones que no les ofrecen la posibilidad de aspirar a una vida mejor, que peligran ser mutiladas o sufren tortura o prisión por no llevar un velo bien ajustado. O los millones de mujeres que por el mismo trabajo reciben remuneración por debajo de la que reciben los hombres. “Soy feminista porque soy demócrata”, y deja claro que: “No se puede ser demócrata sin ser feminista.”

“Leer no solamente nos transforma a nosotros mismos, sino que también nos ayuda a tomar conciencia de otras realidades”

Julia Navarro con las integrantes de la charla: Marcia Morgado, Editora de Arte y Cultura de S Revista y Alejandra A. Fernández

“Cuando alguien me pregunta porque soy feminista siempre digo que la respuesta la tienen delante de sus ojos: por la situación en la que viven tantas niñas y mujeres en el mundo. Niñas a las que en nombre de costumbres ancestrales las someten a una autentica tortura con la mutilación genital, niñas que no podrán desarrollarse plenamente, niñas a las que fuerzan a matrimonios no deseados sencillamente porque son niñas, niñas que no pueden acceder a la educación porque son niñas, niñas que sufren todo tipo de discriminaciones por ser niñas. Niñas que no tienen los mismos derechos que los niños”.

¿Qué se puede hacer? Muestra una pulsera multicolor: “Llevo con orgullo esa pulsera hecha por mujeres masáis y que a ellas las ayuda a tener la posibilidad de ser independientes, es decir no tener que depender de la voluntad del marido ni someter- se a unas costumbres que pasan por la mutilación genital”. Son producto del proyecto Pulseras Masái: “El objetivo es luchar contra los matrimonios forzosos y la mutilación genital femenina”.

¿Cómo se adquieren? “Para comprar las pulseras hay que acceder a esta página web.” Conoció la organización, “A través de Entre Culturas, una ONG que depende de los jesuitas y con la que colaboro porque está especialmente comprometida en intentar llevar la educación a todos los rincones”.

Actualmente participa en la cuarta temporada de Voces por una causa, serie de podcasts semanales auspiciados por Entreculturas. En ese contexto dijo: “Leer no solamente nos transforma a nosotros mismos, sino que también nos ayuda a tomar conciencia de otras realidades”. Julia nos recuerda que todos –dentro de nuestras posibilidades– podemos contribuir a fortalecer una sociedad con más equidad, tolerancia y respeto por las diferencias. 

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