Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Mary Cassatt su obra y legado

El baño, 1890–91. Punta seca a color, aguatinta y grabado suave de dos planchas impreso con entintado 
de muñequilla sobre papel marfil; plancha 12 58 × 9 34 pulgadas (32.1 × 24.7 cm); hoja 17 316 × 11 1316 
pulgadas (43.6 × 30 cm). Art Institute of Chicago Colección del Sr. y la Sra. Martin A. Ryerson, 1932.1287

Mary Cassatt fue pionera en las artes norteamericanas y la única artista estadounidense que participó activamente en el movimiento Impresionista 

Caricia materna, 1896. Óleo sobre tela, 15 × 21 1/4 pulgadas. (38.1 × 54 cm). Philadelphia 
Museum of Art: Legado de Aaron E. Carpenter, 1970-75-2

La primera exhibición panorámica de Mary Cassatt (1844–1926) en los Estados Unidos en los últimos 25 años estará montada en el Museo de Arte de Filadelfia a partir del 8 de mayo, y podrá visitarse hasta el 8 de septiembre. Mary Cassatt at Work presenta más de 130 obras, e incluye correspondencia personal raramente vista anteriormente. Además de la extensa colección del museo de Filadelfia, la muestra cuenta con préstamos de Metropolitan Museum of Art, Cleveland Museum of Art, el Art Institute of Chicago, y el Virginia Museum of Fine Arts, así como piezas pertenecientes a colecciones privadas. 

Nacida en lo que hoy se conoce como Pittsburgh, en el seno de una familia acaudalada, de pequeña vivió en Francia y Alemania con su familia. De vuelta a su país de origen, entre 1860 y 1862 se matriculó en la Academia de Bellas Artes de Pensilvania. Viajó sola a París en 1865, dónde vivió los próximos 4 años antes de regresar a Estados Unidos en el verano de 1870. Volvió a Europa en 1871, e inicialmente pasó ocho meses en Parma, Italia para empaparse de la técnica de algunos pintores como Correggio y Parmigiano; también estudio técnicas de grabado en la Academia de Parma. En 1872 viajó a España, Bélgica y Holanda para conocer más a fondo la obra y el estilo de Velázquez, Rubens, y Hals. 

Mujer y su aseo, c. 1891. Óleo sobre lienzo, aproximadamente 30 x 25 pulgadas (76.2 x 
63.5 cm) Colección privada.

Si bien sus padres y hermana Lydia se le unieron en 1877, Cassatt se había instalado permanentemente en París desde 1874, ese año recibió la aprobación del jurado para exponer en el Salón de París. En 1877 Edgar Degas la invito a exponer con la vanguardia francesa: los Impresionistas. Ella lo aceptó entusiasta: “¡Por fin puedo pintar con libertad, sin preocuparme de la opinión de un jurado!” Cassatt fue una de tres pintoras, y la única nortamericana(o) que formó parte oficial del movimiento, exhibiendo con ellos en cuatro de las ocho exposiciones Impresionistas: 1879, 1980, 1881 y 1886. 

A consecuencia de su relación con los Impresionistas —en especial Degas y Edouard Manet, y dada la afinidad por las composiciones figurativas entre los tres—, Cassatt reeavaluó y ajustó ciertos aspectos de su técnica, asi como la paleta, iluminación y composición. Degas también la incentivó para que explorara e innovara en las diferentes técnicas del grabado, con lo cual ella se convirtió en una experta en el medio, y produjo aproximadamente 120 grabados. Mary Cassatt at Work explora las diferentes técnicas que usaba, tanto para los grabados como en el uso de pasteles con tonos y luminosidad que la ayudara a comunicar sentimientos como la ternura. 

En el palco, 1879. Pastel con pintura metálica dorada sobre lienzo. Philadelphia 
Museum of Art, Regalo de la Sra. Sargent McKean, 1950-52-1

Entre sus contribuciones más importantes destaca la de presentar la participación femenina en la sociedad 

Conduciendo, 1881. Óleo sobre lienzo, 35 5/16 × 51 3/8 pulgadas (89.7 × 130.5 cm). Philadelphia 
Museum of Art: Adquisición con el Fondo W. P. Wilstach, W1921-1-1

La obra de Cassatt es principalmente conocida por sus escenas domésticas. Aunque nunca se casó, ni tuvo hijos, en su obra vemos un énfasis en la maternidad expresada con delicadeza. Hasta finales de los 80 se concentró en pintar familiares, en particular a su hermana Lydia, así como momentos tomados de la ópera y del teatro. Más adelante se enfocó en presentar diferentes aspectos de las vidas femeninas en un mundo cambiante, mostrando cómo navegaban lo social, intelectual, doméstico, y profesional. Vemos mujeres enfrascadas en diversas actividades: cuidando del Otro, criando a los hijos, enseñando niños, haciendo tareas manuales. Esta es una dimensión de su obra —de la cual hay amplia evidencia en diferentes medios: pastel, grabado y óleo— que no ha recibido suficiente énfasis, algo que esta exhibición intenta corregir. 

El trabajo era esencial para Cassatt, pintar le significaba el vehículo para realizarse humana y profesionalmente. Tal como le escribió en una carta a su amiga Louisine Havemeyer: “¡Oh, la dignidad del trabajo, dénme la oportunidad de ganarme la vida, cinco francos al día y amor propio!” Su contribución a las artes trascendió la función creativa: asesoró a diversos coleccionistas sobre adquisiciones, tanto de artistas establecidos como de la vanguardia, sugiriéndoles  que legaran sus colecciones a instituciones museísticas. Ella fue determinante en la formación de la colección Havemeyer, la mayor parte se encuentra en el Metropolitan Museum of Art, en New York. 

Problemas con la vista la obligaron a dejar de hacer grabados en 1901, y tres años más tarde dejó de pintar. Para entonces, vivía en el Chalet Beaufresne situado en la ciudad de Oise, en las afueras de París. Lo había adquirido en 1894, solo se ausentó entre 1914 y 1917 —a consecuencia de la Primera Guerra Mundial—, refugiándose en Grasse. Regresó a París en 1917 para asistir al funeral de su amigo Edgar Degas; y a Beaufresne donde vivió hasta en 1926 cuando falleció dejando un rico legado artístico.

Mary Cassatt at Work, Un abrazo de buenas noches, 1880. Pastel en papel de traza 
sobre cartón, 16 9/16 x 24 3/4 pulgadas (42 x 62.8 cm)
Lydia sentada en el jardín con un perro sobre el regazo, 1878–79. Óleo sobre lienzo, 10 
3/4 × 16 pulgadas (27.3 × 40.6 cm). Cathy Lasry, New York

Fotos cortesía del Museo de Arte de Filadelfia 

Compartir