
La luz es clave en la deslumbrante belleza del paisaje de Saint Tropez a Niza, con pueblos tan inolvidables como Saint Paul de Vence, cercano a la Fundación Maeght, o Grasse —con sus sembrados de rosas y jazmines: ingredientes esenciales para fragancias como Chanel No. 5—. De ahí que incontables pintores acudieran y acudan allí. Pintores como Pierre Bonnard (1867 -1947), cuya obra compuesta por paisajes, interiores, bodegones y retratos forma un canto a la cotidianidad; él dejó claro que sólo pintaba aquello que le era familiar, con lo que había convivido. Observar muchas de sus pinturas equivale a transportarse a lugares donde abrir una puerta al exterior es dar paso a la luz y el color, naranjales y olivos, mimosas y lavanda. Influido por el manejo del color de Paul Gauguin, Bonnard participó del grupo vanguardista Les Nabis, siendo una figura clave en la transición hacia el Modernismo. Su obra habla con intimidad el lenguaje del color y la sensualidad; en ese contexto destacan los desnudos de su esposa, Marthe, musa y modelo durante 50 años. No obstante la espontaneidad que se percibe, él procedía lentamente, comenzando con pequeños bocetos en los diarios que mantenía. Las setenta pinturas en la exhibición Bonnard’s Worlds incluye paisajes de los lugares donde Bonnard vivió: Normandía, París y la Costa Azul. Hasta el 28 de enero Bonnard’s Worlds puede visitarse en el museo Kimbell de Fort Worth, Texas; del 2 de marzo al 2 de junio de 2024 en la Phillips Collection, Washington, D.C.


Kimbell Art Museum
3333 Camp Bowie Boulevard
Fort Worth, Texas 76107
Martes – Domingo 10:00 a.m. – 5:00 p.m.
Viernes 10:00 a.m. – 8:00 p.m.
The Phillips Collection
1600 21 Street, NW
Washington, DC
Martes – Domingo 11:00 a.m. – 6 p.m.


