Worth: Mito, Hombre y Marca


Sumérgete en la grandeza de Worth: Inventando la Haute Couture, una retrospectiva que revive el legado del diseñador que transformó la moda parisina en arte 

Exhibición Worth: Inventando la Haute Couture

Genio y tirano, así definían sus contemporáneos a Charles Frederick Worth (1825–1895), fundador de una casa de moda que se convirtió en la esencia del lujo parisino. De esa manera jugó un papel esencial en la historia de la moda, al crear el concepto y las bases de lo que conocemos como la haute couture. Con las presentaciones de nuevos diseños, inició el modelo que se configuró como una colección acorde a temporadas anuales, sienta ya en la promoción de la marca, y en la manera de protegerse ante los que intentaban copiar los diseños. 

Nacido en el Reino Unido, en 1858, Worth estableció la casa Worth & Bobergh en París, cerca del palacio de las Tullerías. Por más de 100 años y cuatro generaciones, la casa Worth mantuvo como sinónimo de refinamiento y savoir-faire franceses.

En Inglaterra se inició en el negocio trabajando con dos comerciantes de textiles. En 1846, atravesó el canal para trabajar en la Maison Gagelin, donde, tras ser nombrado primer asistente, se empapó del negocio y perfiló su talento vendiendo chalés de seda y cachemira, y creaciones: vestidos, capas y abrigos hechos en serie, que se adaptaban según el cliente, lo cual consolidó el éxito de la marca. En mayo de 1853, Charles Frederick Worth fue elevado a socio. Y en 1858 se asoció con Otto Gustav Bobergh, e instalaron Worth & Bobergh en el número 7 de la rue de la Paix. Dirección pronta a convertirse en un mítico referente de la moda.

Cuando la princesa Pauline von Metternich, esposa del embajador austríaco en Francia, comenzó a vestir sus diseños, la cercanía de Worth a la corte imperial se fundó, poco después sus vestidos eran de rigor para las damas de la corte. Ese fue el comienzo de una larga amistad con la emperatriz Eugenia, que permaneció después de la caída del Segundo Imperio en 1870.

Durante sus años de servicio al imperio, Worth inició cambios: rediseñó la forma de las crinolinas, renovó las sederías de Lyon y dio nueva estética a su prodigiosa creatividad, enfatizando una ornamentación preferida: encajes, bordados, pasamanerías y trenzas. Gozando de una posición sin paralelo en el mundo de la costura parisina, la influencia de Worth transformó las corrientes de la moda.

Indispensable el papel que jugó su esposa, Marie Vernet, en establecer y desarrollar la casa. Ella fue el contacto entre su esposo y los clientes.

Worth: Inventando la Haute Couture es una sorprendente retrospectiva que ocupa 1100 metros cuadrados en los salones principales del Petit Palais. La muestra incluye vestimentas, accesorios, objetos de arte, pinturas y gráficas con el fin de brindar una imagen completa, no solo del hombre, la casa y sus diseños, sino también de los participantes asociados con Worth.

Entre sus prestigiosas clientas destacan Franca Florio, aristócrata italiana integrante de la Belle Époque, Lady Maria Victoria Curzon, norteamericana, como virreina de la India, ha recibido la más alta distinción del reino británico, y la celebrada condesa Greffulhe, que inspiró a Marcel Proust para el personaje de la duquesa de Guermantes en A la busca del tiempo perdido.

Las instituciones museísticas que han contribuido con préstamos que no solo incluye selecciones de diversas colecciones del palacio Galliera, sino también piezas inusuales – retratos pintados por Carolus – Duran, La Gandara y Louise Breslau de muchas clientas de Worth – procedentes de los museos de Filadelfia, el Metropolitano de Nueva York y el Victoria and Albert de Londres, así como del palacio Pitti, en Florencia.

El segundo imperio tocó fin en 1870, pero Worth mantuvo su vigencia social y comercial durante la Tercera República (1870 – 1940). La aristocracia y la alta burguesía, actrices e influyentes compradores internacionales, formaron una sólida clientela en constante crecimiento. Tras fallecer Worth en 1895, la casa inició una nueva etapa bajo la dirección de Jean – Phillipe y Gaston Worth, los hijos del fundador. Ellos mantuvieron el éxito y la expansión durante las primeras décadas del siglo XX.

Al principio de la década de 1920, Jean-Charles y Jacques Worth, los hijos de Gaston, asumieron el liderazgo de la casa que acogió el modernismo con entusiasmo.

Identificados por la sencilla etiqueta y el azul Worth, cada año la casa presentaba una nueva colección de vestidos de día y de noche, abrigos y capas con las que generaban más reconocimiento. 

Worth continuó solidificando su papel en la sociedad y en la industria, adaptándose con fluidez a los cambios sociales. Moviéndose con ritmo fácilmente, dejó atrás los elaborados y ornamentados diseños de Charles Frederick – usando metros de telas contrastantes y voluminosas faldas con largas colas-, a las estilizadas y angulares creaciones populares en el siglo XX.

En 1924-la edad de oro de la casa- Worth lanzó Dans la nuit, su primera fragancia. Le siguieron Vers e jour, Sans adieu y Je Reviens embotellados en frascos diseñados por Lalique, casa especializada en cristalería. La exhibición incluye cuatro videos que profundizan en la historia de la casa Worth. Y el impacto de su creador en el mundo de la moda.

DETALLES DE LA EXPOSICIÓN

Worth: Inventando la Haute Couture
Hasta el 7 de septiembre
Petit Palais
Avenue Winston Churchill
75008 Paris

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