El manejo del duelo y las pérdidas emocionales

Con la ayuda de los vastos conocimientos que he adquirido a lo largo de los años, y como un ser humano que también ha atravesado pérdidas, logro superar estos desafíos y ofreciendo mis servicios a otros, he llegado a entender que hablar de duelos y pérdidas es solo un aspecto de la vida. No es la realidad completa. Y que no somos diferentes al enfrentar la sensación de pérdida a causa de distintas relaciones y vínculos.

¿Te has preguntado qué es una pérdida emocional? ¿Qué es el duelo emocional?

El duelo emocional es un proceso de adaptación que nos permite restablecer el equilibrio personal que se ha visto alterado por una pérdida. Las consecuencias emocionales están directamente relacionadas con la persona o personas que hemos perdido y también con la manera en que se produjo la pérdida: el tiempo de relación, la intensidad y las circunstancias de esa relación, lo imprevisto de la pérdida, etcétera.

Sin embargo, siempre supone un gran dolor, tristeza, desestructuración y desorganización. A pesar del sufrimiento que causa, el duelo emocional es un proceso necesario que nos ayuda a adaptarnos a la pérdida. Nos prepara para vivir sin la presencia física de esa persona o personas y es fundamental para reconducir correctamente el vínculo afectivo, de manera que sea compatible con la realidad presente.

Su duración es muy variable, pero se considera que los dos primeros años suelen ser los más difíciles. No obstante, cada persona tiene su propio ritmo y necesita un tiempo diferente para adaptarse a su nueva situación. Sobre todo, no te desanimes; confía en que saldrás adelante.

Manifestaciones que se nos presentan por una pérdida emocional en diversas áreas de nuestro ser integral.

Estas manifestaciones abarcan tanto el plano emocional como el mental, el físico y la conducta, mostrando cómo una pérdida emocional impacta integralmente nuestras vidas.

Emociones como tristeza, enfado, culpa y auto-reproche, ansiedad, miedo, alivio, insensibilidad; confusión, miedo, vacío.

Pensamientos que nos abordan creando incredulidad, confusión, preocupación, alucinaciones breves y fugaces, sentido de presencia (percibir su presencia, oír su voz) y una sensación de irrealidad.

Sensaciones físicas como opresión en el pecho y la garganta, hipersensibilidad al ruido, vértigos, náuseas, temblores; irregularidades en el ritmo cardíaco, falta de aire, debilidad muscular, falta de energía; sequedad en la boca, vacío emocional, sensación de despersonalización.

Conductas que desarrollamos: Soñar con la persona que se ha perdido, buscar artículos de la persona, suspirar, llorar, atesorar objetos que le pertenecían, buscar y llamar en voz alta; apatía, desgana y alteraciones en el sueño.

¿Dónde más sentimos duelo por pérdidas emocionales?

A menudo asociamos el duelo con la pérdida por la muerte de un ser querido. Sin embargo, el dolor, la tristeza y el resto de las emociones pueden sentirse igual o mayor intensidad y complejidad en otras formas de pérdida, como:

  • Pérdida de la salud: enfermedades.
  • Pérdida de la juventud: envejecimiento.
  • Pérdida de la imagen física: aumento o pérdida de peso, desfiguración por accidente, enfermedad o cambio relacionado.
  • Pérdida de la fertilidad: imposibilidad de ser madre/padre de forma biológica, abortos, etcétera.
  • Pérdida de estabilidad económica: pérdida de empleo, trabajo en el que nos sentíamos apreciados, cambio en el estilo de vida por limitaciones económicas u otros.
  • Pérdida de una relación: rupturas sentimentales, fallecimiento.

¿Cómo podemos sanar?

He aquí algunos recursos que permiten sanar la sanación de las pérdidas en todas las etapas en las que las sientas.

  • Busca el apoyo de familiares y amigos. Es importante saber que en ocasiones preferimos estar solos o acompañados, dependiendo del momento. Es normal sentir que no sabemos hacer exactamente qué deseamos. Ten paciencia, no te culpes, ve a tu propio ritmo.
  • Si te sientes solo, comparte tus malos momentos con personas diferentes para que ninguna de ellas se sienta desbordada.
  • Encuentra pequeños espacios de bienestar. Es necesario darte permiso para vivir distinto.
  • Es aconsejable permitirse estar en duelo emocional y tomar a la vez pasos positivos que requieran obligaciones para evitar el aislamiento y retomar nuestra vida familiar, social, laboral y personal.
  • Intenta evitar tomar decisiones importantes de forma precipitada. A veces, la emoción intensa afecta nuestras decisiones y no siempre son las acertadas o beneficiosas para nosotros.
  • Si la pérdida es de seres queridos, atesora esos recuerdos y pensamientos a través de un diario o cartas dirigidas a quienes ya no están. El escribir es un buen desahogo y nos acerca a nosotros mismos para saber de ayuda. Escribe lo que no se dijo, reconciliaciones y más.
  • Es importante permitir que los recuerdos surjan y compartir los buenos momentos pasados. No hay razón para olvidar y descartar el pasado.
  • Toma tu duelo al desahogo, de objetos o pertenencias significativas para la persona. Atesora y guarda pequeños recuerdos: fotografías, cartas, objetos personales; tal vez te sirvan de gran ayuda.
  • Te sugiero que el amor sea gradual en los recuerdos que te resulten dolorosos. No te apresures ni te expongas en exceso poco a poco, lo irás consiguiendo y el sufrimiento irá disminuyendo.
  • Cuida tu estado físico y aliméntate bien, haz ejercicios que no sean extenuantes, y reduzca el hábito de tóxicos. Es muy recomendable frecuentar espacios al aire libre y pasear.

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