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Reírse de sí mismo: la clave para la paz interior

Aprender a reírnos de nosotros mismos es una herramienta poderosa para enfrentar la vida con una perspectiva más positiva.

¿Eres de esas personas que viven con el ceño fruncido en todo momento, que nada les parece, nada les hace gracia, y que viven en una constante pelea contra el mundo? No, no es agradable vivir pensando que todo el mundo confabula en tu contra. No es sano. 

Decía Charles M. Schulz que si pudiera hacerle un regalo a las futuras generaciones, sin duda alguna sería el poder reírse cada uno de sí mismo. Y es que darle la vuelta a las cosas que nos afectan, nos ayudan a quitarnos la tensión de encima. Reír de nuestros errores, de nuestras «desgracias» es el camino hacia la liberación individual. 

Aprender a reírnos de nosotros mismos es un arma poderosa que no solamente nos ayudará a restarle el poder de herirnos a los demás, sino que nos permite quitarle el hierro al asunto, disipar emociones de carga negativa y entender que somos humanos. 

Nadie es perfecto ni mucho menos tiene la respuesta a todo en la vida. Los imprevistos, los errores provocados por nuestra terquedad siempre van a estar allí, así que lo mejor que podemos hacer ante una situación comprometedora, además de enfrentarla, es aprender de ella. 

Por muy difíciles que sean los escenarios, siempre habrá algún aprendizaje que obtener y si a ello le sumamos la capacidad liberadora de restarle poder a los juicios ajenos, del qué dirán y cambiamos de perspectivas, nuestra vida mejorará drásticamente. 

La vida no es un estado futuro en el que solo lograremos ser felices si obtenemos tal o cual cosa. La vida es este momento en el que lees estas líneas, son esos minutos que transcurren mientras te tomas un café, en los que compartes sonrisas o estás trabajando. 

No podemos controlar los eventos exteriores a nosotros y que pueden afectar drásticamente nuestra vida, tampoco podemos hacer absolutamente nada por lo que los demás piensan y dicen acerca de nosotros. Lo único que podemos hacer es controlar nuestras propias reacciones. 

Si las personas nos construimos mediante la imagen de los demás, entonces como bien señalan los especialistas en psicología: aquello que vemos en los demás, sus carencias y sus virtudes, son temas que habitan en nuestra mente, y por tanto necesitamos revisar nuestra propia historia de vida para ver por qué son puntos de dolor

Claves para reírte de ti mismo

Te quiero recomendar algunas claves para poder activarte y empezar a traer el humor a tu vida:

1. PRACTICA LA AUTOCOMPASIÓN:
En lugar de ser duro contigo mismo cuando cometes un error, trata de hablarte como lo harías con un amigo querido. La autocompasión reduce la autocrítica y te permite ver tus errores con una perspectiva más amable. Cuando alcances un mayor nivel de autocompasión, será más fácil comenzar a practicar el reírte de ti mismo.

2. ENCUENTRA INSPIRACIÓN EN COMEDIANTES:
Observa cómo los comediantes usan sus experiencias personales y defectos como material para sus rutinas. James Corden, Ellen DeGeneres o George Harris son ejemplos de comediantes que convierten sus errores y vulnerabilidades en humor. Es mejor verlos en acción que estar leyendo noticias negativas y sensacionalistas.

3. COMPARTE TUS HISTORIAS:
Habla con tus amigos y familiares sobre tus errores y ríete con ellos. Compartir tus experiencias te ayudará a verlas desde otra perspectiva y a darte cuenta de que todos cometemos errores.

4. PARTICIPA EN TALLERES DE IMPROVISACIÓN O EXPRESIÓN DRAMÁTICA:
Los talleres de improvisación teatral son excelentes para aprender a reírte de ti mismo en un entorno seguro y divertido. Te enseñan a pensar rápido y a aceptar tus errores como parte del proceso creativo.

Aprender a reírte de ti mismo tiene múltiples beneficios: reduce el estrés, mejora tus relaciones interpersonales, aumenta tu resiliencia y fomenta tu creatividad. Al liberar endorfinas, la risa mejora tu estado de ánimo y te permite enfrentar las adversidades con una perspectiva más ligera y optimista, haciendo tu vida más llevadera y feliz. Si ya la vida es cuesta arriba, ¿por qué hacerla tan pesada con nuestras propias frustraciones? Aprende a reírte de ti y el mundo se reirá contigo. Esto te convertirá en un ser humano resiliente.

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