Nueve signos de agotamiento: que puedes estar pasando por alto

Muchos hemos experimentado ese momento en el que nos damos cuenta de que la manera en que vivimos y trabajamos no está funcionando. En algún momento de nuestras vidas hemos tenido ese llamado a despertar, ya que hemos ignorado ciertos síntomas que, a nivel físico, emocional, e incluso en nuestras relaciones interpersonales o profesionales nos dicen que algo no va bien.

Desde junio de 2019 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció el agotamiento como un síndrome oficial derivado del estrés crónico por trabajar.

Debemos reconocer que a nivel corporativo algo no está funcionando, pues de acuerdo a las investigaciones, el agotamiento se está convirtiendo en una constante en todas las industrias. Dicho trastorno se caracteriza por tres factores clave según la OMS: sensación de cansancio o agotamiento de la energía, desarrollo de una mayor distancia mental con respecto a nuestro empleo; o sentimientos negativos relacionados con el trabajo, además de una reducción en la eficacia profesional.

La fatiga crónica es un tema importante en el campo profesional, con consecuencias directas tanto en individuos como en empresas, de acuerdo a las diferentes investigaciones que se han hecho al respecto. Mientras más luchamos contra la vorágine de obligaciones en nuestras vidas, más difícil se nos hace reconocer los signos de “burnout” antes de que alcancen un punto crítico que nos impida continuar nuestra rutina diaria.

Es de vital importancia reconocer cuando nos estamos acercando a este nivel, para que podamos trabajar en una solución y evitar llegar a un punto sin retorno. Estos son algunos de los síntomas.

dibujo de un hombre bostezando

1 Cometer errores por descuido.

Uno de los signos de agotamiento es cometer errores “tontos” por descuido que provocan molestias como sentirte bloqueado, dejar el teléfono en un taxi, rayar la pintura del auto por accidente o equivocarte con alguna fecha importante de un evento familiar.

dibujo de un hombre en apuros

2 Sentir que siempre estás fallando.

Otra manera de saber si sufres de agotamiento es sentir que estás fallando en tu trabajo. Todo parece que está mal, y en general, nos sentimos incapaces. Perdemos la motivación para mantenernos al día con las fechas de entrega final de algunas tareas o proyectos.

dibujo de una mujer dormida mientras estudia

3 Cansancio a pesar de dormir con regularidad.

Seguramente sientes que aunque duermas 8 horas seguidas por la noche, despiertas como si estuvieses padeciendo de insomnio. Para mejorar la situación, tómate descansos con regularidad durante el día y haz de tus horas de comida el momento perfecto para alejarte del escritorio.

dibujo de dos tazas de café brindando

4 Retomar un mal hábito.

Es muy probable que el estrés te haga recaer en ciertos vicios que ya habías abandonado, por ejemplo, fumar o comer en exceso

dibujo de un hombre en apuros

5 Incapacidad para concentrarse.

Otro conocido efecto del agotamiento es la pérdida de concentración. Esto hace que no puedas engancharte con ninguna idea, hasta el punto en que ni siquiera tienes la “calma” para leer un libro o para tareas simples que no requieren gran esfuerzo. En ese caso, aprender alguna actividad nueva funciona, así le enseñarás a tu mente a mantenerse focalizada en lo que haces.

dibujo de una mujer recostada en el sofa

6 Aburrimiento periódico y a destiempo.

No importa cuánto trates motivarte para completar tus tareas, al final terminas posponiéndolo todo. En ese caso, lo mejor es invertir más tiempo en actividades que te inspiren.

dibujo de un hombre encima de un cronómetro

7 Procrastinación.

Empiezas a postergar continuamente el inicio, la ejecución e incluso la finalización de algunas tareas o proyectos, hasta un punto que experimentas un adormecimiento de la responsabilidad.

dibujo de un estetoscopio

8 Enfermedad.

El estrés suele bajar nuestras defensas, así que no es nada extraño que uno de los síntomas de agotamiento sean los constantes estados gripales u otras manifestaciones físicas, a causa del agotamiento mental, físico y emocional.

dibujo de un hombre con niebla mental

9 Impactos en tu entorno.

¿No te ha pasado que, por lidiar con tu propia frustración, terminas siendo hiriente con otras personas? Si es así, recuerda que la mejor disculpa es una acción correctiva.

Si identificas algunos de estos síntomas en tu vida presente, recuerda prevenirlos y cuidarte. Si ya no eres capaz de recordar cuando fue la última vez que diste un paseo por el parque, entonces llegó la hora de pensar en ti. Agenda tiempo en tu semana de trabajo donde solo incluyas a la naturaleza y un poco de ejercicio al aire libre. Se compasivo contigo y comienza a establecer límites a tu trabajo o negocio. Desconéctate y descansa. Busca apoyo de un coach o un profesional de la salud. Comienza a divertirte más. Recuerda: Nadie puede cuidarte mejor que tú mismo.

Ilustraciones: Daniel Timiraos

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