Salud y Bienestar: 7 errores que todo aspirante a buen líder debe cometer

Admito que me encantan esas películas en las que el héroe comienza siendo un vil fracaso, por el que nadie apostaría nada. El típico perdedor al que todo siempre le sale mal, hasta que termina enredado en una odisea que parece insuperable, y te preguntas: ¿Lo logrará? ¿Tendrá tal capacidad de resiliencia? Y termina demostrando que puede con eso, y con más.

Porque seamos sinceros: todos hemos perdido o fracasado alguna vez. En algún momento la mayoría de nosotros hemos sentido que el mundo se nos va y que nuestra carrera profesional se cae por un foso. Y aunque no lo creas, ese es justamente el aspecto más destacado de tu trayectoria profesional, siempre que hayas aprendido a amar tus fracasos tanto como a tus éxitos.

El camino hacia el liderazgo está repleto de desafíos, aquí encontrarás valiosos tips que te ayudarán a subir escalones

Sí, así es: amar los fracasos. Es probable que en estos momentos de tu vida no la estés pasando bien, y te sientas que has fracasado, sin tener responsabilidad de ello. O quizás, apartando el tema del coronavirus, muchos aún estén esperando su gran momento estelar, en el que todos te valoren como te mereces.

Pero la realidad es mucho más compleja que la ficción, y es muy poco probable que eso suceda. Sin embargo, aún puedes demostrar tu valía y tu talento gracias a tus errores, porque fallar en el lugar correcto nos llevará a desarrollar un sólido liderazgo. Presta atención, porque estos son los siete errores que debes cometer para convertirte en un buen líder:

1. Seguir a un idiota: casi todas las personas a las que admiramos tienen un halo de poder y éxito. Con esto último hay que tener cuidado, porque no toda persona exitosa es digna de admiración. Personalmente, me he topado con personas que pensé se convertirían en mis mentores, y terminaron siendo el fiasco del siglo. ¿Y por qué seguirlos entonces? Porque te enseñarán a no ser así. Esa es una lección invaluable.

2. Cometer una imprudencia: no siempre sabemos elegir las palabras correctas para cada situación. De hecho, todo líder guarda alguna anécdota en la que habló de más o no se expresó correctamente. Te estarás preguntando qué tiene de bueno experimentar tal bochorno, y la respuesta es bastante sencilla: eso te enseñará a hablar menos y a escuchar más.

3. Pensar que tu experiencia actual basta y sobra: quizás tu bagaje profesional hasta este momento te llevó a obtener ese puesto soñado, pero eso no bastará para mantenerlo. ¿Por qué es necesario tener este subidón de ego? Porque cuando la ilusión se acabe, entenderás que solo el trabajo duro, enfocado y contínuo te llevará a ganar.

4. Creer que esa empresa no sobreviviría sin ti: seamos honestos, en algún punto nos hemos creído la última botella de agua del desierto, y hemos pensado ingenuamente que sin nosotros todo sería un desastre. Aunque hagas tu trabajo de manera eficiente, eres reemplazable. Sin importar que seas tú quien se marche, o si son ellos quienes te dejan ir, ambas partes pueden continuar sus vidas de manera separada.

5. Pensar que sabes más que los demás: Esta idea te llevará a pensar erróneamente que siempre tienes la razón. La verdad es que todos tenemos nuestra propia perspectiva de vida, que nos llevan a formarnos nuestras propias creencias. Pero ten en cuenta algo: así como tú, los demás también piensan lo mismo de ellos.

6. Dejar de escuchar: Si quieres llegar a ser un buen líder, tienes que cometer este error al menos una vez en tu vida. Esto fácilmente sucede cuando pones en práctica el punto anterior, así que no es tan difícil de que ocurra. Normalmente en mi experiencia profesional, cuando no escucho un buen consejo o no escucho primero una conversación u otros puntos de vistas, termino tomando decisiones inadecuadas o reaccionando de una forma imprudente. De hecho, solo es en los puntos de disconformidad donde podemos crecer y progresar. Abre tu mente hacia nuevas perspectivas, pues allí encontrarás grandes respuestas.

7. Dar por hecho que los demás siempre estarán allí: ser un buen líder implica preocuparse por saber cómo ser de ayuda a los demás, pero muchas personas creen que el liderazgo solo se aprende en los libros. Si solo te enfocas en ti, en vez de mejorar a tu equipo, ¿cómo vas a ser un buen líder? Justamente, tu tarea es ayudarlos en lo más que puedas. La manera más fácil de fallar es pensar que tu equipo está allí por ti, y que solo deben obedecerte. En otras palabras, siempre prepara a alguien para que te suplante. ¿Por qué? Para crecer en la organización, para poder desarrollar nuevas iniciativas al delegar tareas en tu gestión.

Los errores van a estar allí a lo largo de tu carrera, por mucho que quieras evitarlos. Tu desarrollo depende de ello. De mi parte, solo queda decirte que no temas equivocarte, solamente ten cuidado en no convertirlo en un hábito.

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