Areito: El arte de navegar sin prisa

Zarpamos en la mañana desde la Marina de Casa de Campo. El sol ya despuntaba sobre La Romana y el cielo, despejado y luminoso, prometía un día perfecto para dejarnos llevar por el mar. No íbamos con prisa. Al contrario, lo más valioso de esta experiencia era precisamente eso: el tiempo. Navegar a vela exige paciencia, pero recompensa con una conexión más profunda con el entorno.

Desde el primer momento, supimos que no era un simple paseo: era una invitación a desacelerar, a mirar más allá de la superficie turquesa. Nuestro destino era Playa Palmilla, pero el recorrido nos llevó a través de uno de los tesoros ecológicos más valiosos del país: el Parque Nacional Cotubanamá, un área protegida ubicada en la región Este de la República Dominicana. Este parque, de impresionante biodiversidad terrestre y marina, alberga playas vírgenes, manglares, formaciones rocosas y cuevas ancestrales.

Desde la Marina de Casa de Campo, Areito Sailing DR ofrece excursiones personalizadas a diversos puntos del parque, incluyendo también la famosa Isla Saona.

El alma de esta experiencia es el capitán Eduardo Otero, un navegante con historia propia. Nacido en Perú pero con alma caribeña, ha vivido la mayor parte de su vida en República Dominicana, país al que considera su hogar. Durante la travesía, fue un placer escuchar sus historias: relatos de regatas en Europa, veranos enseñando vela en Italia, temporadas largas como capitán de chárteres en Las Bahamas y el Caribe. Su mirada serena y su manera pausada de hablar del mar revelan a un hombre que ha vivido intensamente, que ha recorrido mundo y que, sin embargo, ha elegido echar anclas aquí.

Eduardo cuenta con una licencia internacional de capitán sin límite de costa, lo que lo autoriza a navegar por cualquier rincón del planeta, tanto en embarcaciones a vela como a motor. A bordo del Areito, comparte no solo sus conocimientos náuticos, sino también anécdotas que conectan cada puerto visitado con su amor por el mar.

Su pareja y socia en esta aventura, Erika Peláez, no nos pudo acompañar en esta ocasión, pero su presencia se siente en los detalles: en el orden del barco, en la calidez del servicio, en la visión compartida que ha dado vida a este proyecto.

El velero Areito no es un barco cualquiera. Fue originalmente adquirido para la filmación de la película hollywoodense Dangerous Waters, en la que participaron actores como Eric Dane, Odeya Rush, Saffron Burrows y el fallecido Ray Liotta. Al finalizar el rodaje, la embarcación fue puesta en venta, y Eduardo —quien había colaborado en la producción como capitán— la compró. Así comenzó esta nueva etapa, con el velero convertido en símbolo flotante de historias reales y ficticias.

Durante nuestra expedición, el asistente del capitán, Andy Morales, se encargó de la cocina. Formado por el propio Eduardo en el arte de preparar platos tradicionales italianos, Andy nos sorprendió con una pasta al pomodoro que rivalizaría con cualquier trattoria frente al Adriático. Almorzar a bordo, rodeados por el vaivén del mar y la brisa salada, fue un lujo sencillo, pero inolvidable.

Al llegar a Playa Palmilla, la isla nos recibió con su arena blanca, aguas cristalinas y ese silencio envolvente que sólo se encuentra lejos del bullicio. Nadamos, exploramos, descansamos… pero lo que realmente se quedó con nosotros fue la travesía. Porque navegar con Areito no se trata solo de llegar a un destino, sino de redescubrir el placer de viajar con los sentidos despiertos, dejándonos llevar por el ritmo del viento y la sabiduría del mar.


Areito Sailing DR
Excursiones privadas y a medida por el Parque Nacional Cotubanamá y las islas Saona y Catalina, desde La Romana, República Dominicana.
Más información en su Instagram @areitosailingdr

Fotos: Cortesía de Areito Sailing DR

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