
¿Qué es el flamenco? Un revoloteo de mantones de Manila, peinetas sujetando flores color carmesí, agitación de colas multicolor según el palo: Alegría, Soleá o Seguiriya, rítmico taconeo acompañado por castañuelas, melancolía en la voz, eco de palmadas en cajón, apasionado rasgueo de la guitarra: flamenco en acción.
Situado en el corazón de Miami, el centro de artes escénicas Adrienne Arsht fue inaugurado en 2006 y muy pronto se estableció como un espacio de excelencia artística donde se puede disfrutar una amplia gama de propuestas escénicas: desde música clásica hasta presentaciones de musicales que originan en Broadway, del ballet clásico a la danza moderna, del jazz al pop, blues y rap.
Para completar su oferta cultural, cada invierno desde 2009, el Arsht nos trae el Festival de Flamenco, concebido por Miguel Marin en 2001. Durante sus presentaciones anuales, nos ha ofrecido lo mejor de esa rica y emblemática expresión artística que destila la esencia ibérica mediante música y danza en el fundir de emociones, cultura y espíritu. En ese contexto se han presentado, entre muchos otros: Tomatito, Estrella Morente, la compañía de Antonio Gades, Sara Baras, Manuel Liñán, Carmen Linares, Rafael Riqueni, Eva Yerbabuena, José del Tomate, Inmaculada Salomón, el Ballet Nacional de España, Patricia Guerrero, Miguel Poveda y Alejandro Hurtado.

Cante, toque, baile son flamenco. Se integran la voz, las cuerdas de la guitarra –más tarde se une la percusión–, y el movimiento, que junto al revuelo del mantón y coqueto manejo de la cola dejan al desnudo angustia, jubilo, odio y amor, definidos por el elemento central: la pasión.
Las raíces musicales e interpretativas del flamenco se remontan a principios del siglo VIII cuando árabes y bereberes gobernaron al-Andalus, el sur de la península ibérica, hasta finales del siglo XV. Al-Andalus abarcaba la zona que hoy conocemos como la comunidad autónoma de Andalucía, que comprende las provincias de Almería, Cádiz, Córdova, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla. Esta es la cuna del flamenco cuyas influencias también incluyen componentes culturales judaicos y cristianos. Recordemos que durante siglos estas comunidades convivieron de forma pacífica junto a la musulmana, la cual también integraba sirios y yemeníes, procedentes del norte de África.

Aunque por largo tiempo los parámetros del flamenco fueron rígidos e incambiables, esas coordenadas fueron transformadas en el siglo XX por tres innovadores: dos gaditanos y un granadino; dos cantaores y un tocaor; un gitano y dos payos. Paco de Lucía, Algeciras, (Cádiz) 1947 – 2014; Camarón de la Isla, San Fernando, (Cádiz), 1950 – 1992 y Enrique Morente, Albacín, (Granada), 1942 – 2010. Camarón era el único gitano del genial trio. Los tres amaron el flamenco como al aire que respiraban, y de ese amor fluyeron cambios que contribuyeron a mantenerlo vivo y actual.
Cante y toque forman el eje del género. Motivo porque la guitarra es el instrumento imprescindible del flamenco. En 1977, el incomparable Paco de Lucía, catalogado como el mejor tocaor hasta el momento, incorporó el cajón, complemento idóneo al zapateo y las palmas. El maestro de la guitarra flamenca estaba en Lima cuando escuchó por primera vez el sonido del instrumento de raíces africanas creado por esclavos, que estaban acostumbrados a los instrumentos de percusión para acompañar sus canticos. En Perú fue adoptado para complementar algunas danzas. Ya sea en rumbas, sevillanas o bulerías, el cajón se ha convertido en parte intrínseca del sonido flamenco. Más tarde fue integrado al jazz y el pop. En Miradas, el guitarrista Alejandro Hurtado y la bailaora Inmaculada Salomón le rindieran homenaje a de Lucía durante el festival en 2024.

El cante es el otro elemento esencial para el flamenco. José Monge Cruz, conocido como Camarón de la Isla, apareció una voz rota y afinada, cargada de emoción y capaz de integrar variaciones vocales como nadie. Si bien su aporte al género es incalculable, su trabajo con Paco de Lucía resulta definitorio. El legendario dúo grabó nueve álbumes entre 1969 y 1978. Camarón también incursionó en grabaciones rompedoras, tal como La leyenda del tiempo que une la poesía de Federico García Lorca, e incorpora instrumentos fuera del universo flamenco: sitar, batería, flauta y bongó. Además de Kiko Veneno, se escuchan a los guitarristas Raimundo y Rafael Amador. El toque estuvo a cargo de un jovencísimo Tomatito –recién descubierto por de Lucía con quien grabó cuatro álbumes–. Tomatito acompañó a Camarón hasta que el cantaor falleció, a consecuencia de un cáncer pulmonar, en 1992. Hasta la fecha, el mito de Camarón continúa.

Otro gran innovador del flamenco fue el avezado cantaor Enrique Morente para quien la experimentación significó un gran incentivo. Compuso para el cante jondo, adaptó poesía de autores muy disimiles, entre ellos: San Juan de la Cruz, García Lorca, Leonard Cohen, Antonio Machado y Al-Mu’tamid. De igual manera fusionó tanto con la música clásica y el rock como las latinoamericanas y árabes. Colaboró con músicos tan diversos como Cohen, Lagartija Nick, Pat Metheny y Sonic Youth. El impacto revolucionario de su álbum Omega, de 1996, con poemas de Lorca y temas de Cohen, marca un momento cumbre en evolución del flamenco. Con él colaboraron Vicente Amigo y Tomatito –quien le acompañó por años–, su hija Estrella Morente y Lagartija Nick.
El Flamenco Festival Miami, uno de los más importantes fuera de España, anualmente goza de gran popularidad. Como en años pasados, en 2025 presenta un programa que equilibra lo tradicional y contemporáneo, clásico y rompedor con característica sensualidad y pasión. Manuel Liñán, Eva Yerbabuena, Patricia Guerrero y Alfonso Losa llegan al escenario de la sala Knight Concert Hall, en el centro de artes escénicas Adrienne Arsht.



El 5 de marzo, Liñán junto con siete bailaores exploran diferentes aspectos y consecuencias del impulso humano que busca el acercamiento físico. Coreografiado como una copla, Muerta de Amor nos remite a temas que Rocío Jurado e Isabel Pantoja hicieron famosos. En la noche del 6 de marzo, acompañada por el toque de Paco Jara, las voces de dos cantaores y la participación especial del bailaor José Manuel Ramos, la aclamada Eva Yerbabuena enlaza el flamenco tradicional y el moderno en Yerbagüena (Oscuro brillante). Mediante fluidos movimientos, se adentra por los recovecos de la dualidad en busca de respuestas que radican entre los extremos. El flamenco contemporáneo llega el 9 de marzo con Alter Ego, por Patricia Guerrero y Alfonso Losa, espectáculo reconocido con el XXV Premio de la Crítica en el Festival de Jerez, en 2024. Con el acompañamiento de tres músicos, la pieza entre la bailaora granadina y el bailaor madrileño –ambos de regreso al escenario miamense–, es un sondaje de las emociones que brotan cuando se hacen presentes las inseguridades entre dos que comparten.
Previo al espectáculo en la noche de apertura, el 5 de marzo, el público podrá disfrutar un taller de baile gratuito. Durante el festival se podrán degustar cócteles y bocadillos inspirados en el mismo.
La pasión del cante, toque y movimiento estarán nuevamente entre nosotros con su milenaria riqueza y rompedora modernidad. Para obtener boletos y/más información visita este sitio web.
Fotos: Marcos G Punto/ cortesía de Festival del Flamenco.


