Reportaje Especial: Goodwood Festival of Speed 2026

Automóviles en el recorrido de ascenso de montaña del Goodwood Festival of Speed, presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos que rodean Goodwood House, en West Sussex.

Cada verano, el calendario internacional del lujo reserva un lugar para un evento que reúne a coleccionistas, fabricantes, pilotos, entusiastas, diseñadores y amantes de la excelencia mecánica en un mismo escenario. Del 9 al 12 de julio de 2026, los jardines de Goodwood House, en West Sussex, volvieron a convertirse en el epicentro de esa celebración con una nueva edición del Goodwood Festival of Speed, un encuentro que trascendió de una cita con el automovilismo a una experiencia cultural y social de referencia.

La edición de este año giró en torno al lema The Rivals – Epic Racing Duels que más allá de una sucesión de victorias y derrotas, el evento exploró cómo la competencia ha impulsado a algunos de los mayores avances tecnológicos del automóvil, convirtiendo la rivalidad en un motor de innovación.

La emblemática subida de la colina —el famoso Hillclimb— continúa siendo el gran espectáculo del evento donde prototipos históricos, monoplazas, vehículos eléctricos de última generación y superdeportivos contemporáneos desafían el cronómetro ante miles de espectadores. Sin embargo, lo que distingue realmente a esta carrera es la convivencia entre máquinas separadas por más de un siglo de evolución como un eje temático de la historia del automóvil en movimiento.

John McGuiness, durante un momento en el balcón del Goodwood Festival of Speed ​​presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos que rodean Goodwood House, en West Sussex.
El campeón mundial de Fórmula 1 Damon Hill en el Goodwood Festival of Speed, presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos que rodean Goodwood House, en West Sussex.
Valentino Rossi (izquierda) en el Goodwood Festival of Speed ​​presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos que rodean Goodwood House, en West Sussex.

Ese híbrido, entre pasado y futuro, también se aprecia en los espacios dedicados a las novedades de la industria. Muchos fabricantes reservan Goodwood para presentar modelos inéditos o tecnologías que anticipan el rumbo del sector, aprovechando un entorno donde se conectan la prensa especializada, potenciales compradores y algunos de los coleccionistas más influyentes del mundo. No se trata únicamente de mostrar nuevos vehículos, sino de proyectar una visión sobre el futuro automotriz y del diseño, entre otros.

Precisamente, el diseño ocupa un lugar central dentro de este magno evento: el prestigioso Cartier Style et Luxe, recuerda que el automóvil también puede entenderse como una pieza artística. En este exclusivo concurso de elegancia, la belleza, la autenticidad y el estado de conservación pesan tanto como las ventajas mecánicas. El jurado, integrado tradicionalmente por figuras procedentes de disciplinas como la arquitectura, el diseño o las artes, confirma que el automóvil ha trascendido el ámbito industrial para convertirse en un objeto de la cultura contemporánea.

El piloto de Fórmula 1 Lando Norris, durante un momento en el balcón en el Goodwood Festival of Speed ​​presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos de Goodwood House, en West Sussex.
Jeannie Brooke Barnett abrillanta los automóviles expuestos en la sección «Cartier Style et Luxe» del Goodwood Festival of Speed, presentado por Mastercard, que se celebra en los jardines de Goodwood House, en West Sussex.

Esta visión explica por qué Goodwood atrae cada año a un público que va mucho más allá de los aficionados a la industria del motor. Empresarios, celebridades, diseñadores, coleccionistas e inversores encuentran aquí un punto de encuentro donde se mezclan negocios, patrimonio, innovación y estilo de vida. La experiencia se desarrolla entre jardines históricos: hospitalidad de primer nivel, espacios VIP y una cuidada oferta gastronómica, que crean una atmósfera comparable a la de los grandes eventos sociales europeos.

El coleccionismo ocupa igualmente un rol protagónico. Algunos de los automóviles más valiosos del planeta se exhiben en Goodwood, muchos de ellos pertenecientes a colecciones privadas que rara vez se muestran al público. Más que simples vehículos, representan patrimonio histórico, inversiones de alto valor y testimonios de la evolución tecnológica del último siglo. Para muchos asistentes, contemplar estas piezas supone recorrer la historia de la ingeniería a través de modelos que marcaron una época.

Stanley Tucci durante la evaluación del concurso Cartier Style et Luxe en el Festival de la Velocidad de Goodwood, presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos de Goodwood House, en West Sussex.
Un visitante en el Goodwood Festival of Speed ​​presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos que rodean Goodwood House, en West Sussex.
Goodwood Festival of Speed ​​presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos que rodean Goodwood House, en West Sussex.

La presencia de las grandes firmas de lujo también confirma la dimensión del evento. Casas relojeras, marcas de moda, joyería, tecnología y fabricantes de automóviles encuentran en Goodwood una vitrina para relacionarse con un público que comparte valores como la exclusividad, el lujo, la artesanía y la innovación. El automóvil deja de ser un producto aislado para integrarse en un universo donde diseño, elegancia y prestigio se complementan.

La competencia también refleja uno de los grandes cambios que vive actualmente la industria: la convivencia entre tradición e innovación. En un mismo evento es posible escuchar el sonido de un legendario motor de combustión y, minutos después, contemplar el rendimiento de un monoplaza eléctrico de última generación. Esa coexistencia es una muestra del momento que atraviesa el sector, donde el respeto por el legado histórico convive con la búsqueda de soluciones más eficientes y sostenibles.

Quizá la mayor fortaleza del Goodwood Festival of Speed sea que, mientras que otros eventos similares se centran solo en exhibir automóviles y en celebrar competiciones, Goodwood construye una experiencia en torno al automóvil, pero como expresión cultural. Cada edición conecta historia, ingeniería, diseño, innovación y lujo en una vivencia que trasciende el deporte.

Goodwood logró una excelente fórmula: convertir la pasión por el motor en un acontecimiento social de alcance internacional, porque el valor del evento no solo está en el cronómetro, sino también en la creatividad, la excelencia, la elegancia y la innovación; elementos que continúan marcando tendencia dentro del ambiente automotriz de lujo.

Un piloto de carreras se prepara para afrontar la subida de montaña en el Goodwood Festival of Speed ​​presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos que rodean Goodwood House, en West Sussex.
El campeón mundial de Fórmula 1 Lando Norris (en el centro) llega en coche a Goodwood House durante el acto en el balcón del Goodwood Festival of Speed, presentado por Mastercard, que se celebra en los terrenos que rodean Goodwood House, en West Sussex.

Aunque los vehículos eléctricos dominaron el podio en esta edición, el récord de Goodwood no fue superado y sigue perteneciendo a Max Chilton quien, en 2022, marcó 39,08 segundos con el McMurtry Spéirling

Resultados del podio principal

  1. Romain Dumas – Ford Super Mustang Mach-E (Eléctrico) | 41,98 segundos
  2. Dan Ticktum – Fórmula E Gen4 Prototype (Eléctrico) | 42,46 segundos
  3. Alex Summers – Shadow-Chevrolet DN4 (1974) (Combustión – Can-Am) | 46,31 segundos

Fotos: Cortesía de DACS 2026. PA Media.

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