
Entrar a Sushi by Scratch en Coconut Grove es como cruzar el umbral hacia otra dimensión. Desde el primer instante, uno siente que está a punto de protagonizar una escena de película: una habitación completamente negra, iluminación perfectamente dirigida, un ambiente íntimo y elegante diseñado para que todos los sentidos se concentren exclusivamente en lo que está por venir.
La experiencia comienza en un cuarto de espera privado con solo 10 invitados, donde se ofrece una bebida de bienvenida y un canapé. Minutos después, la puerta se abre para revelar el santuario del sushi: un espacio minimalista y envolvente con una barra en forma de “U”. Allí, tres chefs comienzan un espectáculo culinario que combina la precisión japonesa con la teatralidad de una gran producción.
Esa noche, el encargado de dirigir esta orquesta de sabores fue el chef Kevin Ovando, cuya pasión, calidez y dominio de la técnica marcaron cada momento. Su presentación de los platos, el ritmo con que se sucedían las piezas de nigiri, la delicadeza de cada movimiento; todo estaba coreografiado a la perfección.

El menú de 17 tiempos fue una sinfonía de contrastes y sorpresas: desde el hamachi con pudín de maíz dulce y migas de pan de masa madre hasta la inolvidable pieza de médula ósea asada con salsa de soya, sal marina y wasabi fresco rallado sobre piel de tiburón justo frente a nuestros ojos. Cada bocado era una historia, cada detalle un guiño a la tradición japonesa reimaginada con osadía y respeto.
La selección de bebidas incluye cocteles japoneses: sake, cerveza artesanal y un impecable flight de whisky japonés. El maridaje, disponible como complemento opcional, potencia la experiencia y la eleva a otro nivel.
El cierre llega con una ceremonia del té, en la que se sirve té verde caliente, vino de ciruela umeshu, miel de lavanda y yuzu. Es un acto de gratitud, un regreso a la calma después del viaje.
Este concepto innovador es obra del chef Phillip Frankland Lee y su esposa, la chef pastelera Margarita Kallas-Lee, quienes fundaron el grupo Scratch Restaurants en 2013. Desde entonces, han construido un imperio culinario que abarca más de una docena de restaurantes en Estados Unidos, todos guiados por una filosofía común: crear experiencias gastronómicas desde cero, con ingredientes artesanales y atención meticulosa al detalle.






Además de Sushi by Scratch, que cuenta con sedes en ciudades como Los Ángeles, Austin, Seattle, Chicago, Nueva York y Montreal, el grupo ha desarrollado otros proyectos culinarios como Pasta|Bar y Scratch|Bar & Kitchen. Pasta|Bar, con ubicaciones en Los Ángeles y Austin, ofrece menús de degustación de 12 tiempos centrados en pastas artesanales y ha sido galardonado con una estrella Michelin en su sede de Los Ángeles. Por su parte, Scratch|Bar & Kitchen ubicado en Encino, California, fue el primer restaurante del grupo y se destaca por su enfoque en la cocina creativa y la interacción directa entre chefs y comensales.
La pareja también ha incursionado en conceptos más informales como NADC Burger y en la panadería artesanal con Wolf and Wheat, donde Margarita Kallas-Lee elabora panes y postres únicos que abastecen a todos los restaurantes del grupo. Su compromiso con la excelencia y la innovación ha sido reconocido con múltiples estrellas Michelin y una base de seguidores leales que buscan experiencias culinarias inolvidables.
Sushi by Scratch no es solo un restaurante: es un manifiesto gastronómico. Es una experiencia que se vive con el corazón abierto y el paladar dispuesto a ser sorprendido. Y, sin duda, es una joya que merece un lugar privilegiado en tu lista de imprescindibles.
Sushi by Scratch
Ubicación: 3540 Main Highway, Coconut Grove, FL 33133
Horarios: diariamente a las 5:00 p.m., 7:15 p.m. y 9:30 p.m.
Reservas: recomendadas con anticipación
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Fotos: Suzi Pratt


