Una elegancia efervescente 

En la encantadora región vinícola de Francia, donde las vides bailan con la brisa suave y el sol acaricia cada racimo, nace la leyenda de Armand de Brignac. Esta historia es más que una mera crónica; es un cuento de amor entre la tierra, la tradición y la familia Cattier, narrado a través de burbujas doradas que encienden el romance en cada sorbo.

Hace más de 250 años, la familia Cattier comenzó su viaje como viticultores, cultivando no solo vides sino también el sueño de crear algo verdaderamente excepcional. Jean-Jacques Cattier, la 12a generación, junto a su hijo Alexandre, la 13a generación, soñaron con un champagne que capturara la esencia única de la región y de su familia.

El nombre “Armand de Brignac” tomó forma en los primeros años de la década de 2000, como un tributo a Nelly Cattier, la madre de Jean Jacques registró el nombre inspirada por un personaje de una novela de la década de los 50. La chispa de este sueño familiar se encendió, y Armand de Brignac nació con la nobleza de su linaje y el resplandor de un romance que se desborda en cada botella.

En los viñedos donde el sol acaricia delicadamente las uvas, Armand de Brignac cuida cada racimo como un poeta cuida sus versos. Seleccionando solo la porción más fresca y pura del prensado, la marca crea una sinfonía de frutas vibrantes, textura suave y acidez equilibrada. Cada botella es una carta de amor a la tierra que la nutrió.

Descubre la historia detrás de la prestigiosa marca, Armand de Brignac, tejida con tradición, familia y la búsqueda incansable de la excelencia en cada cosecha 

La dosificación, el toque mágico de cada botella, es como un secreto compartido entre amantes. El uso del mejor vino base de la cosecha, envejecido en roble francés durante un año, agrega un matiz de complejidad, tejiendo notas de pastelería, vainilla y tostado. Es como si cada botella contara su propia historia, una narrativa de lujo y cuidado artesanal.

Lo que hace a Armand de Brignac verdaderamente único es su trilogía de cosechas. Uniendo personajes de tres distintas añadas, igualmente extraordinarias, cada ensamblaje es una danza de épocas que mantiene viva la esencia de su linaje. 

Es como una historia de amor contada a lo largo del tiempo, cada botella lleva consigo los suspiros de cosechas pasadas y futuras.

La meticulosa artesanía de Armand de Brignac convierte cada botella en una obra de arte. Recubiertas en metal, etiquetadas con peltre francés aplicado a mano y pulido, estas botellas son como joyas en una caja de tesoros. Solo 20 botellas pueden completarse por persona por hora, asegurando que cada una sea una expresión única de amor y dedicación.

Y ahora, la historia de amor se expande en la magnificencia de las grandes botellas. Armand de Brignac no solo ofrece champagnes excepcionales, sino que también presenta una colección monumental de botellas de gran formato. Desde el magnum de 1.5L hasta el raro y solo por pedido especial Midas de 30L, cada botella es una declaración de grandeza y un símbolo del amor que la familia Cattier ha vertido en cada cosecha.

Armand de Brignac no es simplemente una bebida; es un romance efervescente que se despliega con cada burbujeante sorbo. Cada gota es un capítulo en la historia de una familia apasionada y una carta de amor a la tierra que les ha dado vida. Sumérgete en esta odisea champagne, donde el romance, la tradición y el lujo se entrelazan en cada efervescente celebración. ¡Salud a la historia de Armand de Brignac, una historia que sigue brillando como las estrellas en el cielo nocturno francés! 

Fotos cortesía de la marca

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