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Se impone la moda latina: Jaqueline Moncayo

Para Jacqueline, el arte es la mejor manera de unir culturas y romper fronteras 

Jacqueline Moncayo es mucho más que una diseñadora de calzado de lujo; es la personificación de la pasión, la determinación y el espíritu emprendedor. Su historia es un relato de vida que inspira y que demuestra que nunca es tarde para perseguir tus sueños y reinventarte. 

Desde muy joven, Jacqueline se sumergió en el mundo empresarial. Se casó a los 18 años y tuvo tres hijos a los 22. Durante un largo tiempo , lideró exitosas empresas, pero a los 42 años, la vida le presentó un nuevo desafío: quedó viuda. Sin embargo, Jacqueline no se detuvo. A los 54 años, decidió dejar las empresas en manos de sus hijos y tomarse un año sabático. 

Durante su proceso de reinventarse, decidió ampliar sus horizontes académicos y completar su formación universitaria. A sus 54 años, ingresó al Instituto Europeo de Diseño en España para estudiar diseño de calzado. Lo que inicialmente fue un desafío personal se convirtió rápidamente en una pasión que cambiaría el rumbo de su vida.

Al terminar su carrera tuvo la oportunidad de presentar su proyecto de tesis como su propia marca. Así nació Jacqueline Moncayo, una marca que refleja la esencia y la fortaleza de la cultura iberoamericana. Su objetivo es recorrer cada país, descubrir las artesanías locales y poner en valor las técnicas ancestrales de cada cultura. 

La marca comenzó con el «Tacón de Oro», un homenaje a Ecuador, inspirado en los retablos de las iglesias ecuatorianas. Su éxito la llevó a una expansión por Colombia, México y España, llevando consigo una propuesta de calzado que va más allá de lo estético, convirtiendo cada par en una obra de arte.

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