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Lisu Vega: Cuerdas que tejen historias

La conocí recientemente durante una sesión de fotos para un proyecto en el que estamos colaborando, y desde el primer momento quedé impresionada con su creatividad deslumbrante. Lisu es un océano de sorpresas, donde cada diseño y cada obra cuentan una historia única. Centrada en el diseño de moda sostenible, Lisu respira arte en cada puntada. Además de sus creaciones textiles, la artista da vida a hermosas esculturas e instalaciones, elaboradas con cuerdas y textiles fabricados a mano, añadiendo capas de profundidad y significado a su ya fascinante repertorio creativo. Su enfoque en el reciclaje de materiales y la sostenibilidad prevalecen en cada una de sus obras. Sus diseños se tejen con espontaneidad y poseen un carácter experimental que los define. Su trabajo con telas y cuerdas busca resaltar la belleza humana. “Para mí el cuerpo se convierte en un lienzo y se deja seducir por las cuerdas, convirtiéndose en una pieza cultural que es una extensión de mi obra artística,” me explicó Lisu con emoción. 

“En este proyecto trabajé la cuerda como un pincel, el cual fue dibujando una figura que se transforma en una pieza escultórica de vestir y que en muchos casos no tiene reproducción”

Lisu Vega en acción 

La artista se ha trazado su camino creativo desde las aulas de las escuelas de arte Julio Árraga y Neptalí Rincón en Maracaibo, Venezuela. Su formación académica en Gráfica Experimental le ha permitido explorar diversas posibilidades de impresión en papel y tela. Desde 1999, cuando inició su travesía expositiva, su obra se ha enriquecido con el uso de cuerdas recicladas, materiales encontrados, poliéster sedoso y otros textiles.

Como artista multidisciplinaria y actual miembro del Programa de Residencia de Laundromat Art Space en Miami, Lisu explora las emociones asociadas con los recuerdos a través de la alegoría del “tejido”, tanto de manera literal con materiales físicos como metafóricamente como un proceso. Dentro de sus creaciones combina su conocimiento de antiguas técnicas de tejido transmitidas por su herencia Wayuu con años de experiencia en diseño gráfico experimental e industria de la moda. La exploración constante de materiales reciclados le ha permitido definir sus piezas en términos de sostenibilidad mientras examina la relevancia de los procesos tradicionales en el contexto del arte contemporáneo.

El desafío de fusionar arte y moda

La relación entre el arte y la moda constituye un punto de convergencia en su propuesta. Sus creaciones son piezas únicas que intentan producir emociones, buscando crear una narrativa que, aunque se origina en la idea del cuerpo, no sigue un “patrón” tradicional cuando se trata de compararse con diseñadores tradicionales. Vestir o apreciar una pieza de Lisu Vega no implica estar a la moda, sino reconocer un espacio de distinción subjetiva.

Según me cuenta Lisu esta colección de cuerdas, la cual se ha dado a conocer como The Rope Project, es una línea de accesorios sustentables que fue inspirada por recuerdos de su infancia. “En el proyecto trabajé la cuerda como un pincel, el cual fue dibujando una figura que se transforma en una pieza escultórica de vestir y que en muchos casos no tiene reproducción”, explica Lisu. “El excedente del material de adentro de las cuerdas lo utilizo para crear las piezas de arte. Que creo que es uno de los puntos más importantes que tiene mi proyecto, la posibilidad de explorar el recurso del arte para crear piezas de vestir elaboradas con materiales reciclados”. Y es así como esta artista nos sumerge en una moda “única”, presentada como una experiencia cultural de la cual no podemos apartarnos sin sentirnos inspirados. “A través de mi experimento con las cuerdas entendí que estaba tejiendo sin saber qué sabía tejer y comencé a hacer piezas maravillosas para propuestas de instalaciones. Creo que es parte de mi ADN porque después hablando con mi abuela supe que ella hacia chinchorros, (aparte de ser costurera) y yo no lo sabía. Ella es mi gran inspiración”.

Tanto en la pasarela como en el showroom, su propuesta intenta capturar experiencias, tanto de su memoria como de momentos actuales. Su obra busca analizar mitos ancestrales, desafíos ambientales y hasta temas políticos. Para Lisu la cuerda puede llegar a tener diversos significados. Cuando se utiliza en un collar, funciona como un “abrazo”, cuando se usa para un vestido adquiere la consistencia de una “segunda piel”, cuando se utiliza en escultura o instalación puede ser un objeto, una raíz o una caverna fitomorfa. Visto de esta manera, la cuerda es parte de un lenguaje que sirve para “dibujar” espacios, “reunir” organismos y cuerpos inertes, “tejer” conexiones y también “atar” recuerdos. En cualquier caso, la artista prefiere que el material domine y dicte el camino. Según ella, “trabajar con cuerdas es un proceso de fuerza y caricias”.

Más allá del diseño

En los últimos años —después de la pandemia— esta multifacética artista ha creado una carrera paralela como custom designer trabajando con celebridades latinas de la talla de Daddy Yankee, Marc Anthony, Natti Natasha, y Rosalia, por solo nombrar algunos. Más allá de vestirlos para las alfombras rojas, ha creado vestuarios para sus videoclips y diversos conciertos. Todas sus creaciones, por supuesto, hechas a mano, con telas 100% sustentables.

“Disfruto enormemente el proceso creativo. Cada cliente lleva consigo un producto único, y no hay nada más gratificante que cuando me dicen ‘llevo la pieza y se convierte en un tema de conversación’. Eso es hermoso, sentir que puedo ser un puente de conexión”.

Desde estas páginas, extendemos nuestro más cordial respeto a esta artista que ejemplifica el vivir de manera sostenible y con respeto al medio ambiente. 

Fotos: Simon Soong. Vestidos y Accesorios de Cuerdas: Lisu Vega. Cabello y Maquillaje: Luigi Chamorro y Flor Collazo Modelos: Shela Jean Marie y Avalon Philips

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