Cara a Cara con Carlos Migoya

El CEO de Jackson Health system nos abrió las puertas de su hogar para conversar sobre su trayectoria empresarial, la importancia de la filantropía y su familia

Carlos Migoya, CEO de Jackson fotografiado en su hogar por S Revista

Resumir en pocas páginas la trayectoria de Carlos Migoya es una tarea difícil. Este empresario de origen cubano, que ha sido desde un exitoso banquero a eficiente administrador de la ciudad de Miami, se encuentra desde hace 12 años al frente de uno de los sistemas de salud pública más grandes y respetados de la nación. Bajo su dirección, Jackson Health System pasó de un posible colapso financiero a convertirse en una prestigiosa institución que sirve ahora de modelo para otros sistemas de salud a nivel nacional.

Recientemente Carlos nos recibió en su residencia de Miami para realizar esta exclusiva sesión de fotos, conversar sobre su exitosa carrera y compartir detalles de la próxima gala benéfica que realizará Jackson Health Foundation, la organización sin fines de lucros que recauda fondos a beneficios del Jackson.

Próximamente se estará realizando uno de los eventos de recaudación de fondos más grandes del año para Jackson, se trata de su gala anual de la Sociedad Golden Angels, que se llevará a cabo en el Ice Palace Studios el 22 de abril. Para más información visita este sitio web

¿Qué conexión personal tienes con Jackson?

Mi hijo menor nació en el Jackson. Fue un bebé prematuro y sobrevivió solamente por la maravillosa atención recibida. Su mamá y él tenían una alta posibilidad de no sobrevivir al parto y están aquí hoy por el trabajo que allí hicieron en ese momento. También en el año 1982 mi madre le donó un riñón a su hermana, fue en el Jackson donde se hizo la cirugía cuando estaba comenzando el programa de transplante que se ha convertido en uno de los más importantes de Estados Unidos. Siempre he tenido muy claro durante todo este tiempo la importancia del hospital en la comunidad y en mi propia familia. Una de las cosas que más valoro es que además de ser un hospital público somos una institución académica, por nuestra asociación con la Universidad de Miami. Para mí siempre ha sido esencial que la parte clínica y la educacional sean exitosas.

La pandemia marcó un antes y después, tanto para Jackson como para la comunidad, cuéntanos de esa experiencia.

El COVID llegó a Miami un poquito después de haber comenzado en Nueva York. Nosotros trabajamos con las autoridades y siempre estuvimos un paso al frente y preparados para mitigar los daños. Tuvimos una gran pérdida financiera ese año y pudimos enfrentarla gracias a la ayuda del gobierno federal y la del estado. Cuando empezamos a tener problemas de empleomanía, el Gobernador aportó varios millones de dólares para ayudarnos a traer empleados temporarios. Fue un momento difícil que logramos superar.

¿Qué papel jugó la filantropía durante la pandemia?

En ese momento estaba enfocado en manejar la crisis, pero la Jackson Health Foundation, liderada por su co-presidenta Flavia Llizo, se encargó de todo eso. Ella y su equipo se movilizaron y recaudaron varios millones de dólares. Tuvimos un apoyo maravilloso de la comunidad. Además de donar en efectivo, algunas personas se comprometieron a comprar equipos médicos que necesitábamos, otras le llevaban comida a nuestros enfermeros y al personal del hospital para levantar los ánimos, y hubo otras que fueron muy creativas en su aporte. Recuerdo que, por ejemplo, Cecil y Ana VeigaMilton nos prestaron 300 apartamentos donde nuestras enfermeras y médicos podían quedarse a dormir mientras trabajaban porque tenían temor de contagiar a sus familiares. Realmente la comunidad se unió en ese momento y fue muy generosa.

¿Cuán importante es el trabajo que realiza la Jackson Health Foundation?

La fundación busca recaudar los fondos necesarios para apoyar en las operaciones y el mantenimiento del sistema de salud, a través de la filantropía. Durante los últimos tres a cuatro años ese enfoque se ha podido multiplicar con el liderazgo del equipo y el gran apoyo que provee la junta directiva. Los miembros de la junta directiva son voluntarios, mayormente líderes comunitarios y filántropos que sirven como embajadores de la causa.

Existen muchas maneras de involucrarse y apoyar la causa, por ejemplo, con las construcciones que estamos realizando, tenemos personas que han hecho donaciones por las cuales los reconocemos nombrando un área en su honor. Este tipo de apoyo es muy importante para nosotros porque podemos utilizar los fondos para ayudar en las áreas de mayor necesidad dentro del sistema de salud.

Carlos Migoya, CEO de Jackson fotografiado en su hogar por S Revista

¿Qué nos puedes contar sobre los nuevos proyectos que están desarrollando?

El proyecto de desarrollo del sistema Jackson incluye varios edificios alrededor de la ciudad, tenemos el nuevo centro médico de Jackson West, José Milton Memorial Hospital, y el Christine E. Lynn Rehabilitation Center for The Miami Project to Cure Paralysis at UHealth/Jackson Memorial. Ahora estamos en proceso de comenzar en junio la construcción de un centro de emergencias en el Jackson Memorial que se espera sea el centro de emergencia más grande de los Estados Unidos, cuadruplicando el tamaño que tenemos ahora. Ese proyecto se espera esté terminado en el 2025.

Háblanos de la gala benéfica de la sociedad golden angels que está por realizarse en abril.

Próximamente está por realizarse uno de los eventos de recaudación de fondos más grandes del año, se trata de nuestra gala anual de la Sociedad Golden Angels, que se estará realizando en el Ice Palace Studios el 22 de abril. Para nosotros este evento es la oportunidad que tenemos todos los años de celebrar nuestros logros y homenajear a todos los miembros de la comunidad que apoyan la causa. Este año estamos celebrando por todo lo alto el 30 aniversario de Ryder Trauma Center en el Jackson Memorial Hospital. Ryder Trauma abrió sus puertas en 1992 y sirve como el único centro de entrenamiento de trauma del Ejército. También es el principal centro de trauma del sur de la Florida y trata un promedio de 5,500 pacientes cada año.

En el plano personal… ¿Cuáles son algunos de tus hobbies?

Me gusta mucho practicar el ciclismo y lo hago diariamente. También disfruto esquiar en Colorado con mi familia. Tengo un grupo de amigos muy estrecho, llevamos más de 40 años juntos y siento que somos más hermanos que amigos. Siempre busco la oportunidad de reunirme con ellos y compartir. Cuando yo era más joven tocaba en un grupo de Rock and Roll y corría autos de carrera, pero mi “carrera” como piloto y músico ya quedó en la historia. Leo muchas biografías y libros de acción, pero los momentos de ocio son cortos.

¿Y qué nos puedes contar de tu familia?

La familia es muy importante para mí. Tengo dos hijos y ambos viven en Denver, Colorado, así que viajo mucho allá para estar con ellos. Ahora estoy estrenándome como abuelo, tengo una nieta que acaba de cumplir un año. Y la verdad es que estoy fascinado con este nuevo rol, ella tiene solo un añito pero estoy convencido que, sin importar los años que pasen, ella siempre será una niña perfecta frente a mis ojos.

Fotos: Nelson Delgado para S Revista

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