Luis Enrique de la Salsa al Bolero, y el Jazz 

Nacido en septiembre de 1962 en Somoto, Nicaragua, Luis Enrique contaba cinco años cuando Santa Claus le trajo el regalo soñado: una batería, la cual tocó con tanta intensidad que no duró mucho. Pero en ese momento el niño aprovechó para proclamar: “¡Voy a ser músico!”, y cumplió con ese anuncio. De esa manera continuó la tradición familiar respecto a la música. Recuerda con cierta nostalgia reuniones en casa de abuelo paterno donde sus tíos Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy transformaban esos encuentros familiares en inolvidables conciertos.

Entre sus principales influencias destacan la manera de componer e interpretar de su tío Luis Enrique, que impactó su desarrollo musical inicial. Al llegar a Estados Unidos en 1978 descubrió otros géneros, tales como R&B y el funk americano; grupos como Earth Wind & Fire, los que al igual que James Taylor y Kenny Loggins han sido importantes en su crecimiento musical. La canción del autor y el músico brasilero Iván Lins contribuyeron también en el proceso.

En esta exclusiva entrevista, el “Príncipe de la Salsa” comparte detalles fascinantes sobre su destacada trayectoria artística 

Salir del país por motivos políticos, dejando atrás el entorno y la protección familiar, representa un proceso difícil en el mejor de los casos. En 1978, un año antes de la toma del poder sandinista, cuando Luis Enrique contaba 15 años salió de Nicaragua junto a su hermano menor Francisco Luis, de 13 años. La próxima década fue una en la que vivió como indocumentado en los Estados Unidos, al margen de la sociedad: “Aprendí a vivir el día a día con todo lo que trajera, con dignidad y valor”. Finalmente, obtuvo la ciudadanía norteamericana y con ello, “el comienzo de un camino lleno de más posibilidades”. Pero no olvidó lo vivido, de ahí que luche a favor de los indocumentados, y comparta sus experiencias con el fin de motivar a otros para que no abandonen sus sueños. “La discriminación no puede ser obstáculo para luchar por lo que sabes que mereces, yo lo sufrí y he sufrido aun siendo quien soy y jamás me he detenido a prestarle mucha atención.” Hacia ese fin publicó Autobiografía (2017, Harper Collins Español), en la que narra sus experiencias; ese proceso “fue duro, pero a la vez liberador”. Intentó exponer que con perseverancia, trabajo y optimismo se alcanzan las metas. 

“La discriminación no puede ser obstáculo para luchar por lo que sabes que mereces, yo lo sufrí y he sufrido aun siendo quien soy y jamás me he detenido a prestarle mucha atención” 

Después de Amor de medianoche en 1987 seguido por Amor y Alegría al año siguiente, Luis Enrique ha continuado publicando sus propios álbumes y contribuyendo tanto como interprete y productor con figuras tan conocidas como Gloria Estefan, Chayanne, Ricky Martin y Arturo Sandoval. Tiempo al Tiempo, álbum de música folclórica venezolana, con C4 Trio representa un “proyecto soñado por mí”, el cual fue impulsado por la admiración que le inspiran la música y el folclore venezolanos. El tema Date un chance, de Omar Alfanno, fue uno de los que más disfrutó en el álbum que le significó otro Latin Grammy, en esta ocasión por mejor álbum folclórico. Aprovechó el momento para dedicarle el premio a su pueblo nicaragüense, y al venezolano.

Con motivo del 50 aniversario de Irakere, el próximo 9 de febrero en el Adrienne Arsht Center for the Performing Arts de Miami, Chucho Valdés y Arturo Sandoval se presentan en un concierto homenaje al legendario grupo de jazz cubano. Luis Enrique formará parte del concierto. ¿Qué significa presentarse junto a estos iconos de la música cubana contemporánea? “Primero que todo, estoy emocionado y muy agradecido con el maestro Chucho Valdés por la invitación. Soy admirador de Irakere desde que llegué a USA y tuve acceso a esa música”, comenta. “Estar en escena con todos los grandes músicos que participarán esta noche es un privilegio y un enorme placer”. Le entusiasma el poder “cantar parte de ese repertorio y quizás tocar algo de percusión”. 

El próximo 9 de febrero Luis Enrique se unirá a Chucho Valdés y Arturo Sandoval en un emocionante concierto en conmemoración del 50 aniversario del legendario grupo de jazz cubano Irakere 

Luis Enrique también enfoca su creatividad mediante la fotografía, actividad que al igual que el disfrute del cine, comparte con su hijo, Luca. La fotografía le sirve para relajar y recuperar energía; le gusta viajar y tomar fotos de diferentes paisajes con las cuales en el futuro quisiera montar una exhibición.

Con Luca —quien se inicia en la tradición familiar por el camino del rap— compuso Contratiempo, tema que forma parte de 12 Latidos, proyecto en el que viene laborando y que anuncia esta próximo estrenarse este mes. Aunque continúa con la gira Trayectoria que inició en 2023, nos comunica que a mediados de año: “comienza la salsa”. No olvidemos que hemos estado conversando con el “Príncipe de la salsa”, quien, evidentemente, también se caracteriza por el eclecticismo musical. 

Fotos cortesía de Adrienne Arsht Center for the Performing Arts 

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