Marianela Ancheta de Cuba a la conquista del Universo

Marianela Ancheta

Sin poses, natural, fresca y sencilla, nos recibe Marianela Ancheta, Miss Universo Cuba, para nuestra amena conversación exclusiva con S Revista. Su coronación marca el regreso del país insular al prestigioso concurso Miss Universo, próximo a celebrarse el 16 de noviembre de 2024 en la Arena Ciudad de México. Luego de 57 años de ausencia en el certamen, Cuba tendrá una digna representante. Marianela no solo llevará al magno evento su belleza, sino también su inteligencia, carisma y el orgullo por sus raíces.

Miss Universo Cuba estudió Administración de Negocios, pero siempre tuvo inclinaciones hacia el mundo del arte y la espiritualidad. La modelo de 31 años recientemente lanzó al mercado su propia línea de tratamientos para el cuidado de la piel, Armas Faces Skincare: ¡Tu arma secreta para una piel perfecta! según su eslogan. Obtuvo su primera portada en una novela de romance en la onda de la serie Bridgerton: The Duke Gets Desperate de la destacada autora de bestsellers Diana Quincy.

Desde siempre, Marianela ha usado sus redes sociales para brindar consejos y reflexiones que dejen un mensaje provechoso a quien los recibe. Por ello, se ha ganado orgánicamente una amplia comunidad: «Siempre he usado mis redes para darme consejos a mí misma y también para ayudar a las personas. Casi todos los días dejo un cartelito en mis historias para alguien; me digo, sabes qué, esto a lo mejor alguien lo lee y lo puede motivar. Siempre he tratado de usar mis plataformas para eso, para brindar algo positivo y para que la gente pueda leer mis publicaciones y sentirse mejor. Intento cambiarle el día a una persona. Y entonces así fue como, sin darme cuenta, me hice influencer».

¿De qué parte de Cuba eres? ¿Cómo fue tu infancia y tu adolescencia?

«Yo nací en Ranchuelo, es un pueblito bien chiquito que está localizado en Villa Clara, Cuba. Tuve una infancia muy bonita, vengo de una familia muy humilde, muy linda y agradecida. Crecí en una casa de madera, nunca tuve una casa de cemento; siempre ese era uno de mis sueños cuando niña. Yo veía a mis amigas que tenían las casas de cemento y las pintaban, y yo me decía: ojalá un día tenga una casa que no se caiga. Cuando venían los huracanes, siempre tenía miedo porque pensaba, Dios mío, mi casa se va a caer. Para ir a la escuela tenía un solo par de zapatos; no teníamos dinero para comprar más, a veces me pasaba dos años con el mismo par.»

Estas vicisitudes ayudaron a Marianela a valorar todo lo que tiene ahora y todas las pequeñas cosas que le pasan en la vida. «Yo valoro mucho todas las cosas. Vine a Estados Unidos a la edad de 13 años con mi mamá. No teníamos familia aquí y nos fue un poco difícil. Recuerdo que a mis 13 años trabajábamos mi mamá y yo en un banco limpiando. Le ayudaba en las noches; limpiábamos los pisos, los toilets, sacábamos la basura. Este trabajo era especialmente para poder pagar la renta, porque no teníamos un lugar en donde quedarnos. Nuestros amigos nos dieron un techo por unos meses, claro, pero ya después tuvimos que agarrar nuestro propio camino».

¿Qué te impulsó a participar en el Miss Universo Cuba?

«Me brillaban los ojos cuando escuché sobre el concurso. No me vi los ojos, pero yo estoy segura porque lo sentí en mi corazón. Nunca vi venir esta oportunidad, de verdad. Creo que los cubanos hemos carecido de tantas oportunidades por tantos años que yo siempre veía los Miss Universo y decía: bueno, yo nunca voy a poder participar. Cuando salió esto, todos mis amigos enseguida me empezaron a decir: Marianela, ¡tú tienes que ir, tienes que ir, tienes que ir! Insistían.»

«Y yo sí quería, pero te confieso que tenía mucho miedo porque me iba a salir de mi zona de confort. Yo no tengo mucha experiencia, no la tenía, ya la estoy teniendo con todo esto de las cámaras. A veces me ponía nerviosa, no sabía a dónde mirar las cámaras. Tengo experiencia en modelaje, pero no tenía con cámaras ni en hablar delante de ellas. Esto es algo nuevo para mí que he aprendido. Al final, yo dije: ¿sabes qué? lo voy a hacer; así sea con miedo. Me acuerdo el día que me inscribí, me encomendé a Dios, miré al cielo y dije: que sea lo que Dios quiera. Y pasó esto.»

¿Qué crees que motivó el regreso del concurso?

Bueno, no tengo los detalles de cómo fue que el director del concurso, el señor Prince Julio César, adquirió esta franquicia y tampoco por qué no lo habían hecho antes, pero estoy muy agradecida de que lo hayan hecho. Estoy segura de que esto nos ayuda a los cubanos algo muy lindo, esa magia, esa belleza no solamente por fuera, sino por dentro también. Pienso que al darle esta plataforma y la oportunidad a las mujeres cubanas yo siento un poquito de darle esta oportunidad a las mujeres cubanas y eso fue lo bonito de dar a enseñar y dar a enseñar al mundo quienes somos las mujeres cubanas.

¿Cómo fue el proceso de selección y cuáles fueron las etapas que tuviste que superar para llegar a ser coronada?

Bueno, hicimos tres castings y fueron más de mil chicas. Después se fueron reduciendo poco a poco, los meses se fueron poniendo bien intensos, pero al final pues tuve que ir a un personal coaching para el modelaje, para saber cómo moverme en el marco de escenario no tan alto. Tuve que aprender mucho para poder cuidar el foco en esto. Fueron meses de alta preparación.

Íbamos todos los días de 6 o 7 de la tarde hasta las 10-11 de la noche. Recibimos clases intensas; había días que a veces me frustraba porque sentía que quería más, quería aprender más y más. Buscaba profesores por fuera también porque yo decía no quiero dormir. Siempre he dicho que el ser humano no es lo que uno sabe, sino lo que uno aprende y así podemos llegar a ser todo lo que queramos en la vida

Terminaba las clases a veces tarde en la noche y llegaba a mi casa, me sentaba en mi mesa de la sala y me ponía a estudiar. Me acostaba a veces a las 2 de la mañana, me levantaba todos los días a las 6 de la mañana e iba al gimnasio. Estaba que no dormía. Fueron meses muy intensos, pero gracias a eso pude conseguir lo que estoy logrando hoy. 

¿En qué consistían las clases? 

Teníamos clases de proyección, de modelaje y oratoria principalmente, pero nos daban un poquito de todo. Esta preparación no es solamente física también es mental y, realmente, nos ayudaba mucho en eso; aprendimos muchísimo. Todas mis compañeras vivimos cosas muy bonitas, nos unimos bastante y nos apoyamos mucho las unas a las otras. Fue una escuela que te cambia la vida y te hace ser una líder, realmente algo lindo a pesar de que era intenso, porque ser una Miss no es tan fácil como las personas piensan, ser una Miss es algo bien difícil que conlleva mucha determinación.

¿Cuáles fueron tus puntos fuertes para destacarte y resultar ganadora del Miss Universo Cuba? 

Creo que mi fortaleza, yo siempre resistí. Tuve días malos, como los tuvieron todas, pero yo siempre resistí, nunca falté a una sola clase. Yo aprendía y aprendía mucho y creo que la organización vio las ganas que tenía de aprender y de superarme sumado a la disciplina. Soy una persona que cuando me dices esto tiene que ser negro, yo lo hago negro. Además, aprendo muy rápido, o sea hubo cosas que me faltaban, cosas en que me estoy preparando todavía, pero la organización vio que yo tenía la oportunidad y el potencial para aprender y creo que eso es muy importante porque eso es ilimitado.

La disciplina fue determinante, llegaba temprano y siempre estaba bien arreglada, nunca falté a clases y cumplía los horarios. Mis ganas de aprender y mi determinación, creo también que fueron puntos que me ayudaron en este logro, la verdad, y por supuesto mi preparación física también. Pienso que cuando se es auténtico, cuando uno se muestra genuino como realmente es con determinación y con disciplina, uno puede lograr metas como las que he logrado hoy en día. Lo importante es mantenerse y ser siempre uno mismo.

¿Qué consideras que debes mejorar previamente a tu participación en el Miss Universo? 

El punto en que estamos trabajando ahora con fuerza es mi proyección ante las cámaras, ya he mejorado mucho, pero al principio me ponía nerviosa porque no tenía experiencia en esto. Estamos haciendo muchas entrevistas, practicando la oratoria, bueno más que la oratoria el controlar los nervios, familiarizarme con las cámaras y a donde tengo que mirar. Ya me voy sintiendo mucho mejor a medida que va pasando el tiempo, ya estoy mucho más relajada.

¿Cómo te sentiste al recibir la corona de manos del “Zar de la belleza” Osmel Sousa?

Bueno, te cuento, nunca en mi vida había sentido lo que sentí esa noche. Recuerdo que sentí como una especie de calambre, pero a la vez no lo era. Fue algo que me dio desde los pies hasta la punta de la cabeza. Y llegó un momento que era tanta la felicidad, tanto el entusiasmo que yo tenía que entré como en un shock después. No sé cómo explicarte, fue un sentimiento que yo nunca había sentido en mi vida. Y creo que llamarle felicidad y alegría se queda muy pequeño, porque es del más allá. Además, sentí mucho orgullo me decía: Dios mío, Cuba está viviendo esto, esto es de Cuba también.

¿Cuáles son tus expectativas sobre tu participación en el Miss  Universo? ¿Qué esperas? ¿Qué imaginas? 

Lo primero que pienso es en Cuba. Pienso en mis cubanos. Pienso en que voy a ser esa voz, que voy a ser esa imagen en esta plataforma tan importante por primera vez después de tantos años. Una voz que todas las personas del universo van a escuchar, la primera voz cubana desde hace un buen tiempo. Para mi ir a México es muy valioso porque crucé la frontera con mi mamá cuando tenía 13 años y fue gracias a este hermoso país. A México le debo mucho porque fue ese puente que me abrió las puertas a todas las oportunidades que estoy teniendo hoy.

Y por supuesto, deseo conocer a todas mis compañeras. He tenido la oportunidad de hablar con algunas, son mujeres bellísimas todas no solamente por fuera, estoy segura de que por dentro también porque ser elegida una Miss Universo de su país, creo que va más allá de la belleza física.

¿Piensas que, de alguna forma, tienes un compromiso o una mayor responsabilidad social que las otras candidatas? 

Sé que hay algunas candidatas que representan países que también están yendo por primera vez al certamen, no me gusta compararme con las otras compañeras porque cada una está viviendo una misión particular. Sin embargo, yo siento una responsabilidad muy grande porque Cuba ha pasado por tantas cosas, tantas cosas tristes que está en mí, en mis manos regalarles una alegría. Entonces, sí, me estoy poniendo mucha presión porque tengo esa responsabilidad y sé que puedo lograrlo. Me encomiendo a Dios para que me ayude a darle esa alegría a todos los cubanos.

Realmente quiero dar todo de mí en ese escenario. Quiero que cuando salga a desfilar se sienta el nombre de Cuba. Quiero gritar el nombre de Cuba con orgullo y con mucha pasión. Quiero que ese grito de Cuba todos los cubanos lo sientan independientemente del resultado final. Quiero que el universo sepa que Cuba está ahí, que por primera vez está contando en ese escenario.

¿Cómo te estás preparando para el certamen? 

No tengo tiempo ni de pintarme las uñas (bromea entre risas). Esto es pura preparación, cuando no tengo una entrevista tengo un evento, tomo clases todos los días hasta las 11 y media de la noche, a veces es la una de la mañana y todavía estoy tomando clases. Me están y me estoy preparando intensamente. 

Después de todas las clases, me quedo en mi casa y sigo estudiando. Me levanto a las 6 de la mañana todos los días para ir al gimnasio, practico cuando estoy sola todas las clases de pasarela que me da mi profesor, mis clases de oratoria y mis clases de proyección. Mi vida personal no existe.

«Quiero gritar el nombre de Cuba con orgullo y con mucha pasión. Quiero que ese grito de Cuba todos los cubanos lo sientan independientemente del resultado final. Quiero que el universo sepa que Cuba está ahí, que por primera vez está contando en ese escenario». 

¿Quiénes conforman el equipo  clave  que te acompaña en el camino? 

El señor Prince Julio César, por supuesto, él es el encargado de todo esto que estamos viviendo los cubanos y de esta oportunidad tan grande que se les ha dado a todas las mujeres cubanas que ahora pueden vivir este sueño. Junto a él muchas personas me han ayudado y han estado para mí no solamente en la preparación física, sino también mental cuando a veces me he sentido triste, esto para mí es fundamental. Tengo en mi equipo a alguien que me está preparando que se llama William Badell, lo trajimos de España, él es muy importante para mí. Está Benjamín Diaz, que es mi coach de pasarela quien es excepcional.

También forma parte del  team  Carlos Sigas mi peluquero, Eugenio Rodríguez mi maquillista junto a Miguel Ángel García. No puedo dejar de mencionar a Rafael Ingannamorte, a Tenay Rodríguez, a Maykel Pérez, a Antonio y al Dr. Galán que también han sido muy importantes en mi preparación. Somos un equipo más allá del rol que desempeña cada uno. Yo creo que nos unimos y cada uno hace un poquito de todo. Nos hemos convertido en una familia y eso es algo muy valioso para mí.

A Marianela la inspira a levantarse cada mañana el amor por su familia: «mi mamá es una gran mujer, una típica cubana luchadora, es una gran madre. El poder ayudar a mi familia y el incentivo de ayudar a las personas, es mi pasión en la vida, es lo que más felicidad me da. Quiero contribuir a la sociedad, inspirar a través de mi historia a todas esas niñas y mujeres que no han tenido oportunidades. Creo que esa es mi misión en la vida»

Miss Universo Cuba quiere enseñarles a las personas la importancia de la empatía. «Hablamos mucho de empatía, pero muchas veces no tenemos esa empatía realmente. Hay muchas personas  que están pensando en suicidarse, que están sufriendo depresiones grandes porque la sociedad está cambiando rápidamente y hay mucha presión social. Cada vez va en incremento esta problemática tan grande que es la salud mental. El suicidio es un tema que ha tocado a mi familia de cerca y este problema tiene una gran importancia para mí». Como mensaje final, Marianela nos dice: «no se pongan límites, conviertan siempre el dolor en fuerza. Cuando sentimos dolor podemos llorar y está bien llorar por un día, pero después tenemos que agarrar esa energía y ese dolor y transformarlo en fuerza; a través de ello podemos lograr cosas maravillosas».

Fotos: Míchel Melián @michelmelian_official. Estilismo: Prince Julio César @princejuliocesar. Moda : Gianina Azar @gianninaazar y Francisco Escobar @franernestoescobar. Maquillaje y Cabello : Oprah Martínez @josephhair_. Relaciones Públicas: Maykel Pérez @maykelpublicist

Expande tus horizontes con SRevista  y suscríbete para recibir acceso GRATIS a contenido exclusivo de ultra lujo y sofisticación

¡No te pierdas nuestras ediciones especiales!

Compartir