Robmariel Olea: El arte de reinventarse

Robmariel Olea

Hay artistas que nacen con una vocación. Otros, con varias. Y luego está Robmariel Olea, una mujer que lleva el arte en la piel, la palabra en la voz y el escenario en el alma. Dominicana de raíz y ciudadana del mundo por convicción, su carrera es un viaje fascinante por el teatro musical, la televisión, la radio y el periodismo. Su versatilidad no solo deslumbra, sino que revela una artista en constante evolución, guiada por la autenticidad y el deseo profundo de comunicar.

«Nunca he sentido que debía elegir entre una faceta y otra», dice Robmariel, reflexionando sobre los múltiples caminos que ha recorrido. «En cada etapa de mi vida, la voz, el cuerpo o la palabra me han servido para comunicar algo esencial de mí».

Su historia comenzó frente a las cámaras en la televisión dominicana. Fue el rostro de programas en horario estelar como Boruga Fat Free y Mango en Directo, y más tarde formó parte de El Show del Mediodía, uno de los programas de variedades más longevos del país. También produjo y condujo su propio espacio, Entrando por la Cocina, y participó como actriz en la miniserie Al Filo de la Vida. Su presencia, siempre fresca y cercana, brilló también en Esta Noche Mariasela, donde condujo el popular segmento Lo Que No Se Ve. «La televisión en vivo te enseña a estar presente, a improvisar, a conectar», afirma. «Me dio herramientas que hoy aplico incluso cuando estoy en un escenario de teatro o frente a una cámara de noticias».

La radio le abrió otro universo: el de la inmediatez y la conexión íntima con la audiencia. Robmariel co-condujo programas como Con las Pilas Puestas y Botando el Golpe, espacios que se convirtieron en referentes del entretenimiento matutino.

Pero es en el teatro musical donde su talento alcanza una dimensión casi espiritual. A lo largo de América Latina, ha interpretado personajes emblemáticos como Sally Bowles en Cabaret, Velma Von Tussle en Hairspray, María Magdalena en Jesucristo Superstar, y Babette en La Bella y la Bestia. «El teatro musical me dio disciplina y alma», dice. «Cada función es un acto de entrega, de vulnerabilidad y fuerza al mismo tiempo».

En 2002, decidió ir más allá: produjo y protagonizó su propia obra unipersonal, El Último Instante. El riesgo valió la pena. En 2003, fue reconocida con el Premio Casandra a Mejor Actriz, uno de los mayores honores del arte dominicano. «Yo quería demostrar que podía construir algo desde cero y sostenerlo sola en escena», recuerda. «Fue transformador».

Con la ambición de seguir creciendo, se unió al Spanish Repertory Theater en Nueva York y, más tarde, conquistó la televisión hispana de Estados Unidos. En Miami, fue presentadora de El News Café en Univision 23 y actualmente forma parte del equipo de Despierta América como reportera del clima. Además, integra el panel del talk show Sin Rollo y crea contenido para Vix.com, la plataforma de streaming de Univision.

Para Robmariel, informar también es una forma de servicio. «Me tomo muy en serio el poder de la palabra, especialmente cuando millones te están escuchando cada mañana», dice con convicción. Su capacidad de comunicar va más allá del entretenimiento: se trata de generar confianza, de ser útil, de conectar desde lo humano.

Hoy, Robmariel Olea es mucho más que una artista versátil. Es una mujer con voz propia, con una sensibilidad afilada y una presencia que no necesita presentación. «Lo que me mueve, al final del día, es el deseo de tocar a la gente, de dejar algo», confiesa. «No importa el formato: si hay verdad, el mensaje llega».

Y eso es precisamente lo que hace Robmariel en cada uno de sus escenarios: dejar una huella.

Fotos: Karla Tosta/ KD Productions. Relaciones Públicas: The Rock Media Group

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