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Alma según Sara Baras

Taconeo, revuelo de volantes, farruca, rasgar de guitarras, bulerías, Nostalgia, bolero por seguiriya…

a women performing a dance

Nacida en Cádiz –legendaria ciudad andaluza cuya esencia alimenta a su pueblo y se percibe en su sentir, vivir y expresión–, la gran bailaora Sara Baras y esa ciudad están intrínsicamente enlazadas. Fue en Cádiz, en la escuela de San Fernando –pueblo gaditano donde también nació el mítico Camarón de la Isla–, que comenzó a estudiar baile cuando era “pequeñita, pequeñita en unas clases que daba precisamente mi madre. Entonces bailaba sin responsabilidad… Y sin tanto miedo”.

Formó parte de Niños de la Tertulia Flamenca; ganó el concurso Gente Joven, de la TVE; tomó clases de flamenco con Ciro, Manolete, Merche Esmeralda y Antonio Canales. Con Dania González estudió ballet. Por diez años bailó como artista invitada con diferentes compañías hasta que en 1998 fundó la suya: Ballet Flamenco Sara Baras. Con su compañía ha creado 13 espectáculos. A lo largo del proceso ha compartido con grandes figuras del flamenco: entre ellos Paco de Lucía y Enrique Morente; también con Alejandro Sanz y en concierto con el tenor José Carreras; con Carlos Saura colaboró en Flamenco, Flamenco. Entre los galardones recibidos destacan el Premio Nacional de Danza (2003), la Medalla de Oro de Andalucía (2004), el Olivier Award británico (2020) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2020).

women performing a dance routine

Después de los años bailando y los galardones recibidos, aún siente miedo antes de comenzar la presentación: “Yo creo que antes de salir a escena se siente el miedo por la responsabilidad que tienes. Pero ya al salir, te olvidas y te entregas con mucha valentía”. Nadie se percata del temor cuando Baras aparece en escena, alzando los brazos como si estuviese pronta a volar, acariciando el escenario con su incomparable taconeo, cuya velocidad, precisión y musicalidad asombran.

a women performing with the spotlight

Seguiriyas, soleá, cañas, garrotines, bulerías, rasgar de guitarras, mar azul, hogar, taconeo, forma de vida y familia: todos esos elementos se unen en el proceso creativo de Sara Baras; el resultado es una expresión muy personal cargada de emoción. En este caso la sensualidad y nostalgia que marcan el bolero se funden en amoroso abrazo a palos de flamenco tradicional. Eso es Alma, su más reciente espectáculo, con el que ha sido ovacionada por toda España, París y Sídney. Próximamente inicia su primera gira estadounidense en cuatro años; comienza en Miami donde participa del Festival de Flamenco que se presenta del 16 – 19 de marzo en el Adrienne Arsht Center for the Performing Arts. Baras bailará en Miami las noches del 17 y 18, y la matinée del 19; Irene Lozano en la noche del 16 y el guitarrista Rafael Riqueni el 19. Del 23– 26 estarán en el City Center, de New York para concluir en el Kennedy Center, de Washington, D.C., el 29 y 30.

¿Qué la impulsó a crear Alma? “Mi padre era un enamorado de los boleros, yo siempre quise hacerle un homenaje; él hablaba de la dificultad que tenía para diferenciar los palos del flamenco, así que le dije, no te preocupes, vamos a fusionarlo con los boleros y así lo diferencias. Realmente empezó siendo una cosa muy muy bonita, con mucho cariño y al final, no solo es un espectáculo sino una lección de vida llena de Alma.”

women performing a dance routine for an audience

Con bata de cola y mantón o masculino atuendo bailando farruca, su presencia y dominio escénicos impactan: “En Alma dirijo, coreografío e interpreto; en lo demás, sí estoy muy metida, sobre todo en la iluminación, el vestuario y la puesta en escena, o sea la escenografía”. De concepción a estreno del espectáculo: “Estuvimos, desde que empezamos a crearlo, aproximadamente un año y lo montamos a la vez que la gira de Sombras, o sea que realmente la compañía no tuvo descanso”.

Después de la intensa entrega de energía tras cada presentación, o en este caso tras una gira, estas son las cosas sencillas que contribuyen a que se relaje y recupere fuerzas: “me gusta la vida familiar, mi casa, cocinar, compartir con mi hijo, con mi pareja, pasear con mi perro, leer, estar tranquila, eso realmente es lo que me da más fuerza”. Disfrutar con la familia: pasar tiempo con sus hermanas y sobrinas también le es muy importante; ya sea sentarse a charlar o viajar con ellos, ir al teatro, al cine, a la playa. O simplemente encontrarse con amigos.

La inspiración le llega como el aire que respira: “Realmente soy muy curiosa y hoy día tenemos la oportunidad de poder descubrir muchas cosas desde casa; cualquier música, libro, documental, película, coreografía, olor, sabor, textura… cualquier cosa me inspira, me hace soñar”. El proceso creativo es constante: ya está “ilusionada” con su nuevo proyecto, pero… “todavía no puedo contar nada”.

Si bien necesita tener a mano su “móvil”, de inmediato aclara “con lo bien que se está sin el…” La mueve el cariño, nada de “frialdades” para esta gaditana que se siente muy a gusto “En el escenario, en el estudio, en el mar y en casa”. Todo ello evidente en Alma.

Fotos cortesía del Adrienne Arsht Center

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